Viernes, 03 Marzo 2017 14:49

PP y PSOE apuntan a un Brexit duro y una negociación más larga de lo esperado Destacado

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imagen del encuentro: 'Brexit, ahora qué'

Desde el Partido Popular y el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) adivinan que el proceso de salida de la Unión Europea del Reino Unido no se producirá en los dos años previstos para las negociaciones por la propia burocracia política de las dos respectivas partes. Asimismo, la posibilidad de que Reino Unido adopte la posición de un aliado cercano a la Unión Europea, como por ejemplo la de estados anexos como Noruega, se descarta. Estas han sido algunas de las conclusiones del encuentro ‘Brexit, ahora qué’ organizado por Grayling Asuntos Públicos y el despacho de abogados Gómez-Acebo y Pombo, en el cuál han participado Ignacio Molina, Investigador Principal del Real Instituto Elcano; Inmaculada Rodríguez Piñero, Diputada Europea y miembro del Comité de Comercio Internacional representando al PSOE, y el Secretario Ejecutivo de Relaciones Internacionales, Diputado por Ávila y Portavoz del PP en la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso de los Diputados, José Ramón García- Hernández.

Desde que el 23 de junio de 2016 la mayoría de los británicos decidiera dejar de pertenecer a la Unión Europea, politólogos, economistas y sociólogos se han afanado en buscar explicaciones y también en buscar respuestas a una situación no prevista, o al menos no de una manera tan real como Reino Unido ha provocado. Por el momento el proceso no se ha activado de manera formal, para ello habrá que esperar a que desde el gobierno británico su Primera Ministra, Theresa May, envíe la notificación formal a Europa para la activación del artículo 50. Si en un principio la fecha de notificación estaba prevista para finales del mes de marzo, los numerosos obstáculos que May está encontrando en el parlamento británico –de donde debe emanar el documento consensuado por todos los partidos- hace prever que el calendario de plazos se alargue más de los previsto. Según ha advertido el portavoz del PP en la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso de los Diputados, José Ramón García- Hernández, hay muchos factores de la política interna del Reino Unido que están dejando entrever las dificultades para formalizar la petición de desconexión de la Unión Europea. Las diferentes enmiendas a las que se está sometiendo el documento de desconexión así como factores sociopolíticos como las elecciones al gobierno británico en 2020, o las primeras voces discordantes con el Brexit dentro del mismo Partido Conservador, pueden ser factores decisivos a la hora de llevar a cabo el proceso, ha señalado el popular.

Para José Ramón García- Hernández, “el Brexit no es más que la manifestación de una crisis política en el Reino Unido”. En este sentido el popular ha asegurado que “supone una crisis profunda donde los ciudadanos están pidiendo a los políticos que resuelvan los problemas”, los cuales, desde su opinión, la Unión Europea no ha sido capaz de solucionar.

Desde el punto de vista legal el Reino Unido sigue siendo miembro de pleno derecho (…) y no tiene que justificar las razones de su salida”, ha explicado Inmaculada Rodríguez Piñero, diputada europea y miembro del Comité de Comercio Internacional representando al PSOE. “El procedimiento se inicia con un documento de la Primera Ministra británica a la Unión Europea –documento previsto que estuviera listo a finales de marzo de este año–. Una vez recibida la notificación, el Consejo de la Unión Europea, por mayoría cualificada, tiene que iniciar las negociaciones. La Comisión Europea ha sido elegida para dirigir las negociaciones que tendrán un plazo de dos años”. Esta es la teoría, sin embargo, parece que el proceso se puede prolongar más de lo previsto. “Existe la posibilidad que la Comisión consulte a los tribunales de justicia europeos para garantizar los acuerdos fundacionales”, por lo cual -ha apuntado la socialista-, “el calendario marcado será más amplio”. Además, el acuerdo debe estar ratificado por el Parlamento.

Por si esto fuera poco, ha señalado el popular García- Hernández, el acuerdo de desconexión debe ser ratificado en el parlamento británico, por lo que la desconexión podría dilatarse en el tiempo.

Las consecuencias de la salida del Brexit en los entornos económicos aún están por ver y las empresas esperan a ver los movimientos de las dos administraciones para tomar posiciones al respecto. Según ha explicado Jan Simunek, CEO de Grayling “las compañías están esperando a que el Reino Unido discuta el artículo 50”, y comenzar a tomar decisiones. Para Ignacio Molina, Investigador Principal del Real Instituto Elcano, “el Brexit es una mal noticia para la Unión Europea” y asegura que “vamos a perder”. En concreto, con la salida del Reino Unido se producirá la pérdida del 11% del PIB de la Unión Europea y el 12% de su población. Pero también para los británicos habrá consecuencias. Entre ellas destacan la salida de los acuerdos económicos que mantiene la Unión Europea con sus socios, la búsqueda de un nuevo modelo productivo donde se adivina una época de menos prosperidad con el correspondiente aislamiento de la economía británica o las dificultades para negociar acuerdos comerciales. Estas son solo algunas de las consecuencias que adivina el experto. Respecto a un segundo referéndum que paralizase el proceso, Ignacio Molina lo ve “improbable”.

Empresas en busca de respuestas ante el Brexit

El encuentro 0oranizado por Grayling Asuntos Públicos en colaboración con el despacho Gómez-Acebo & Pombo, ‘Brexit, ahora qué’ responde al aumento de información sobre el proceso y la incertidumbre que el mismo supone. Desde la firma de consultoría trabajan, precisamente, para dar respuesta a las inquietudes de las empresas en materia de regulación y asesoramiento estratégico. “Uno de los afanes del Grayling Asuntos Públicos es el de generar debate, contribuir a la conversación y ofrecer respuestas estratégicas a las dudas e incertidumbre creada. Para esto y con el objetivo de adelantarnos a las necesidades del mercado Grayling crea Brexit Unit Brexit Unit: Grupo de trabajo creado para dar una respuesta coordinada desde los tres puntos geográficos clave: Madrid, Londres y Bruselas”, asegura David Simón, Director de Asuntos Públicos de la agencia.

En este sentido, Simón añade: “En estos momentos trabajamos ya en representación de nuestros con coordinación desde España, con clientes tanto con el ministerio para la salida de la UE de UK, el equipo del chief negociador de la UE, y aquí en España, nuestro clientes quieren dar a conocer sus prioridad de una forma estratégica a las instituciones, las consecuencias de los posibles escenarios post Brexit. Les ayudamos a posicionarse antes los stakeholders políticos”.

Seguiremos informando…

Vivo un idilio con la comunicación y las relaciones públicas. Infiltrado en el periodismo multiorquesta hasta que me dejen.