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'¡Me voy a casa! ¿Y ahora qué...?. Guía del paciente trasplantado', patrocinada Novartis, ayudará a los enfermos y sus familias a continuar los cuidados en su domicilio, una vez recibida el alta hospitalaria.

El momento en el que un paciente trasplantado recibe el alta hospitalaria no supone el final de los cuidados que debe recibir. Al contrario, es necesario llevar a cabo una serie de atenciones y actividades en el propio domicilio de la persona que ha sido sometida al trasplante, tan tantes como las recibidas en el centro hospitalario.

 

Para contribuir a una idónea atención domiciliaria se ha editado la guía “¡Me voy a casa! ¿Y ahora qué...?. Guía del paciente trasplantado”, realizada un grupo de enfermeras del Servicio de Cardiología del Hospital Clinic de Barcelona y patrocinada Novartis. “La labor del personal de enfermería en un episodio de trasplante no se reduce a agilizar todos los pasos previos a la intervención quirúrgica, sino que también supone desarrollar actividades derivadas del tratamiento médico”, afirma Mª Eugenia Vivas, enfermera del citado servicio.

 

En opinión de Mª Eugenia Vivas, es muy tante establecer una ópta relación con el paciente y con sus familiares, atando información y apoyo durante todo el proceso y el seguiento posterior. Los familiares del paciente trasplantado se deben plicar de forma activa en el cuidado de estos pacientes, completando las posibles deficiencias en el autocuidado del paciente.

 

 

En esta labor, asismo, el papel del personal de enfermería se presenta como fundamental, si bien no hay que olvidar que “también es necesario realizar las visitas periódicas al médico, así como someterse a controles de analítica y pruebas diagnósticas regularmente”, señala la enfermera, que también opina que, parte de la enfermería, se debe valorar el seguiento de las medidas aconsejadas.

 

Principales riesgos

Llevar a cabo un control riguroso del paciente trasplantado es una medida prescindible para evitar uno de los principales problemas a los que se enfrentan estos pacientes una vez terminada la intervención quirúrgica: el rechazo. A este posible inconveniente se unen otros como las infecciones, los efectos secundarios del tratamiento farmacológico y las alteraciones psicológicas.

 

“En algunos casos, estas complicaciones son secundarias a la evolución del paciente; en cuanto a otros posibles riesgos, es tante extremar las medidas de prevención, desempeñando un papel esencial la información adecuada, a la que esta guía del paciente trasplantado viene a completar”, asegura Mª Eugenia Vivas. En definitiva, se trata de unificar los criterios de todos los profesionales plicados en el tratamiento y seguiento del paciente trasplantado, recurriendo a una herramienta que complete todos los aspectos del proceso del trasplante. “Y es lo que esta guía pretende: convertirse en esa herramienta unificadora”, concluye la enfermera del Hospital Clinic de Barcelona.

 

Cuidados en casa

En la guía “¡Me voy a casa! ¿Y ahora qué...?” se recogen numerosos consejos prácticos para que tanto el paciente trasplantado como sus familiares lleven a cabo un correcto cuidado del proceso postoperatorio. Así, se aconseja tomarse las constantes en el propio domicilio (temperatura, pulso, presión arterial, control del azúcar...), pues estos indicadores nos permiten advertir ciertos problemas en caso de que aparezcan. Además, es conveniente anotar los resultados obtenidos para llevarlos al hospital cuando el paciente deba ser sometido a sus revisiones rutinarias.

 

Otras recomendaciones que se ofrecen desde la guía son la abstinencia absoluta de tabaco y de alcohol, el control periódico del peso coral (lo idóneo es una vez semana), evitar la exposición solar (sobre todo en las horas centrales del día), evitar los irritantes gastrointestinales (al principio del trasplante suele ser habitual padecer acidez de estómago debido a los numerosos fármacos que hay que tomar), realizarse una completa y cuidadosa higiene bucal, practicar ejercicio físico adecuado (a causa de la medicación inmunosupresora, se produce una disminución de la cantidad de hueso, lo que puede provocar trastornos en la movilidad), mantener una adecuada higiene en el hogar, evitar el contacto con los anales de compañía durante el prer año del trasplante...

 

La guía se completa con un práctico listado de asociaciones de pacientes trasplantados y entidades relacionadas con esta práctica médica, y con un anexo en el que se explica de manera detallada y asequible la acción de los medicamentos inmunosupresores (ciclosina, prednisona, azatioprina, tacrolus y micofenolato), así como sus efectos secundarios.

 

 

 

 

 

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