Los más y los menos de Manuel Soriano en Telemadrid

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Manuel Soriano ha sido, sin duda, el más polémico Director General que ha tenido Telemadrid en sus 18 años de historia. Pero, pese a sus sombras (que son muchas y de las que tanto hemos hablado) también ha puesto luz en muchos puntos de la parrilla, aunque las audiencias digan lo contrario. Le han perdido, posiblemente, las formas. Ha aplicado mal aquello de que la mujer del César no solo tiene que ser honrada, sino parecerlo, y ha preferido seguir pareciendo el Jefe de Prensa de Esperanza Aguirre.

Manuel Soriano ha sido, sin duda, el más polémico Director General que ha tenido Telemadrid en sus 18 años de historia. Pero, pese a sus sombras (que son muchas y de las que tanto hemos hablado) también ha puesto luz en muchos puntos de la parrilla, aunque las audiencias digan lo contrario. Le han perdido, posiblemente, las formas. Ha aplicado mal aquello de que la mujer del César no solo tiene que ser honrada, sino parecerlo, y ha preferido seguir pareciendo el Jefe de Prensa de Esperanza Aguirre a un Director General con criterio propio.

 

En cuatro años la audiencia de Telemadrid ha bajado del 15,6% al 10,7%,(que se dice pronto), los trabajadores han denunciado presiones y manipulaciones informativas, y Soriano ha tenido que responder a una denuncia de acoso. (Esta ha sido la parte mala). Pero también ha hecho desaparecer la basura de la programación, ha potenciado el departamento de documentales, ha programado (con éxito) cine clásico en pre te (mientras que el resto de autonómicas lo dejan para sus segundos canales), y ha aumentado notablemente el tiempo dedicado a la información.

 

En general, balance positivo: Soriano ha puesto en valor muchos aspectos de Telemadrid; ha elinado todo signo visible de telebasura: desde el Mamma mía (que cualquier otro hubiera dejado su audiencia), pasando Terelu, que se veía lastrado algunos de sus contenidos y el tono general del programa, hasta los shows casposos tipo José Luis Moreno. Además, Telemadrid tendrá mucho que agradecer en el futuro al actual departamento de documentales. Madrid desde el Aire, los ríos de la capital, o especiales de enclaves como el Palacio Real o el Escorial, podrán ser utilizados dentro de algunos años sin problema.

 

Telemadrid también ha apostado de nuevo el debate. Logró ver la falta de la mesa política de Mª Teresa Campos y se sacó de la manga (pese a las críticas, admisibles) Alto y Claro (programa que más tarde itaría Campoy en Cuatro); y ha logrado articular un debate mucho más dinámico que 59 segundos con Madrid Opina, de la mano de Esto Sáenz de Buruaga, que logra excelentes registros en algunos de los días más complicados (televisivamente hablando) de la semana.

 

Denuncias aparte, informativamente hablando, Soriano también ha conseguido aumentar el tiempo de información: 10 horas, contando con dos espacios eminentemente informativos como son El Círculo a prera hora y Madrid Directo. Y esto, hoy hoy, es un mérito en televisión.

 

Como pocas veces sucede, la caída de audiencia no se ha debido tanto a desméritos propios (como en otros casos) como a méritos ajenos: la llegada de Cuatro y laSexta, especialmente bien acogidas en Madrid, ha larvado buena parte de su share. La competencia entre España Directo y Madrid Directo, que en el caso de Mediapro se aprovechó del know how de los creadores del formato. Y la renuncia a programar algunos contenidos, velando especialmente la infancia.  

 

Desmérito propio, eso sí, ha sido desnaturalizar la agen de la cadena. La audiencia de TM estaba acostumbrada a una cadena joven y dinámica, siempre en el lugar de la noticia aunque sólo fuera para mostrar que la autonómica madrileña estaba allí. Se ha apostado una agen ‘vieja’, ajena a Telemadrid. Sus presentadores han pasado de ser parte de su excelente cantera a figuras veteranas, en muchos casos excesivamente ligadas al mundo de la política (casos Curry Valenzuela o Sánchez Dragó). 

 

Y todo sin olvidar LaOtra, segundo canal, parte de una lucha emitir en analógico, cuando el futuro es digital, negándose a ver que ahí Telemadrid podría haber sido un banderín de enganche de la nueva tecnología para, así, lograr éxitos como los que ya goza Antena 3 con Neox y Nova, ejemplo. ¿Cuándo llegará alguien que sepa qué hacer con la emisora madrileña, que tenga un proyecto claro para la cadena? Muchos puntos negros y muchos blancos. Ahora quedan cuatro años para seguir trabajando.

 

Seguiremos informando…

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