La transición de Prisa se ha hecho de manera tranquila y sin traumas, al menos en el papel. Si bien es verdad que ayudó mucho que Jesús de Polanco designara a su sucesor con varios meses de antelación antes de su falleciento, lo que no significa que Juan Luis Cebrián, Consejero Delegado que aspiraba al máxo sillón de Prisa, se lo haya tomado con total calma. El caso es que Ignacio Polanco sabe que es Cebrián quien conoce el negocio a fondo y que sería una locura intentar marginarlo. La tarea del sucesor es mantener su autoridad, pero delegar la función ejecutiva.
En un comunicado publicado el pasado 24 de julio ya os contábamos el guiño que Ignacio de Polanco hacía a su Consejero Delegado señalando que ‘contamos con los mejores equipos profesionales aginables’. En la designación de Ignacio como sucesor en noviembre del año pasado, el propio Jesús de Polanco aseguraba que esta decisión garantizaba ‘el futuro de la estabilidad patronial de la sociedad, representada mi familia y el apoyo continuado a la gestión del actual equipo profesional que encabeza el Consejero Delegado, Juan Luis Cebrián’.
Y es que Jesús Polanco sabía como lo sabe Ignacio que Cebrián es el que conoce el negocio y que sería una tontería dejarlo al margen de las decisiones estratégicas y de la gestión. La sucesión se decantó el lado familiar hacia Ignacio, un ejecutivo que no se ha caracterizado estar al día de todos los negocios mediáticos de Prisa, es ello que todos creen dentro de la empresa, que la decisión más acertada sería dejar todas las responsabilidades ejecutivas en manos de Cebrián y convertir la figura del Presidente en un gestor de agen y de influencia, más que en un ejecutivo preocupado del día a día.
Esto significaría realizar un giro respecto de Jesús de Polanco, quien estaba acostumbrado a estar directamente en sintonía con todo lo que se publicaba en El País, era un seguidor de la Cadena Ser y controlaba al milímetro la línea editorial de sus principales medios de Comunicación, tanto en las filiales de prensa y Radio como en Sogecable. Según hemos podido saber, esta nueva estructura que se configurará en Prisa a partir de septiembre, también plica que el responsable de Sogecable Javier Díez de Polanco, pro del nuevo Presidente, vaya más libre y tenga una autonomía mayor que en la época de Don Jesús. Mucho creen sin embargo, que esto pudiese provocar algunos roces con Cebrián quien está muy interesado en el desarrollo del negocio de televisión en abierto.
¿Los retos del nuevo equipo? Lo prero es sacar a la Cadena Ser a Bolsa, lograr que Unión Radio se consolide definitivamente en Estados Unidos, el rediseño de El País, la consolidación de Cuatro como alternativa a las cadenas tradicionales y la posible venta de parte de la propiedad de Digital Plus. Desde luego, no lo tienen fácil.
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