Con motivo de la presentación de su últo libro, 'El ombligo del Periodista', Luis Arboledas charlaba con PRNoticias para explicarnos el leiv motiv de su libro. En sus conclusiones, Arboledas reflexiona sobre la situación de la prensa local, en concreto en la provincia de Granada y la precariedad tanto a nivel laboral como en calidad de esta profesión que para él no tenía un futuro halagüeño. ¿Cómo se te ocurre la idea de escribir un libro sobre el periodismo local?
El libro nació en mayo de 2004, una época bastante neutral, sin elecciones y sin acontecientos demasiado polémicos. Un día, casi como una broma. Mientras charlaba con un compañero en la puerta del Ayuntamiento de Granada sobre cual era el concejal con el que habían hablado para conseguir determinada noticia. A partir de ahí, pensamos que podía ser interesante profundizar sobre quién filtra a quién en los medios hoy en día y sobre qué temas. El libro se centra básicamente en quienes son las fuentes y como se marca la agenda en una capital de provincia como Granada. Una capital pequeña con una Universidad muy potente, pero con poca industria. Un tema tante que tenía su referente en el estudio realizado Javier Mayoral en la Universidad de Madrid Camilo José Cela, sobre la prensa nacional.
¿A qué conclusiones llegaste al abordar el libro? ¿Cómo se desarrolla nuestra actividad en la prensa local?
En el caso de la información, que el 20% de las noticias no citen una fuente, es muy sintomático de la pérdida de calidad de la información. En el periodismo local las fuentes suelen ser muy cercanas, conocidas. Pero también se estila mucho el hecho de que al ser la fuente tan cercana, un amigo, un familiar, y tanto no aparece que se pacta la confidencialidad. Y las agencias en una ciudad pequeña no tienen peso pues tiene dos corresponsales mientras la redacción de un periódico tiene 20. Otra de las conclusiones que se desprenden de este libro y que es uno de los mitos de esta profesión es que los periódicos nacionales pueden desechar información, mientras que en la prensa local no se desecha nada, pues apenas hay información.
¿Por qué no hay información o al menos qué se da esa falta de interés general?
Pues la información política termina siendo la que llena los titulares. En esta ciudad, la información, salvo sucesos o visitas de personalidades, el resto de noticias no dan tadas potentes. Lo que dan titulares son los acontecientos y enfrentamientos políticos, entre la Junta de Andalucía (PSOE) y el Ayuntamiento (PP). Pero según informes publicados, a los ciudadanos cada vez les interesa menos la política y sin embargo es la que más titulares ocupa.
¿Qué tipo de fuentes son las consultadas?
El 20% de las noticias que publica la prensa granadina son ciudadanos. Y de ese 20% entre el 60 y el 80% son ciudadanos del mundo del espectáculo, del infoentreteniento. Es decir, el ciudadano de a pie, al final tampoco sale. Y luego están las fuentes institucionales, Ayuntamiento, Sindicatos, asociaciones…
¿Cuál es entonces la relación entre el periodismo de proxidad, que debería ser el local y el periodismo local tal y como se está desarrollando?
Es mentira, no existe ese periodismo de proxidad. Es muy pequeño el centaje dedicado a los ciudadanos, y como ya decía del centaje que se le dedica es míno.
Después de escribir este libro ¿a qué conclusiones has llegado?
El periodismo local está atravesando una serie de crisis, muy serias. Un problema de concepción de la propia prensa, una pérdida evidente de calidad de la prensa, culpa de la precariedad laboral. Por ejemplo el día de la rueda de prensa de presentación del libro se celebraban otras cinco ruedas más en el Ayuntamiento, una sola persona debía encargarse de cubrir todas ellas. Esa persona no tiene tiempo para dedicarle la tancia necesaria a todas. La precariedad también influye desde muchos puntos de vista como el afán de lucro de los Grupos de Comunicación que engloban a los medios locales que provocan que la precariedad.
En relación a esa mediación de los grandes grupos ¿Puede que estos medios locales se conviertan en medios puramente ‘publicitarios'?
Cada vez los contenidos son los más homogéneos. De cada 100 noticias, solamente 40 se publican en un solo periódico, el resto, se recogen en varias cabeceras. Pero como hay poca cantidad de fuentes, y esas fuentes son las que controlan la agenda diaria la única diferencia puede ser el enfoque, dependiendo de las relaciones que en esos momentos tenga la cabecera con la fuente.
En lo que respecta a esa precariedad de la que hablabas, ¿cómo lo recoges en tu libro?
En uno de los capítulos digo que los periodistas locales no tienen tiempo material para dedicarse a todos los actos. La tensión en la que viven acaba con los nervios de cualquiera. Cuando en realidad debería ser al contrario, el trabajo de un periodista en Madrid, en el Congreso de los Diputados es más sencillo, que se le piden menos tareas que a un periodista local. Que además está obligado a saber de todo, no existe la especialización.
¿Pero no crees que eso sucede a todos los niveles, en la prensa nacional, y regional?
Pues sin duda, pero aquí la tensión debería ser mína. Yo trabajo en RNE y sin duda trabajo más que cualquiera de mis compañeros de Madrid. Una persona en Madrid no cubre seis ruedas de prensa en un día.
¿Cuáles crees que son los motivos los que se camina hacia esta precariedad? ¿Son solo fines económicos?
Esto comenzó con el empleo de la ‘figura del colaborador', cuando se empezaron a pagar los artículos a pieza. Eso sigue existiendo. Hubo un momento a finales de los 70 que parecía que se iba a acabar. Pero no nos engañemos en cualquier empresa, cuando se ha de reducir gastos se soluciona reduciendo plantilla. El diario Granada Hoy y La Opinión tienen apenas cuatro años, desde el 2003. Esos periódicos hoy tienen menos gente en sus redacciones de la que tenían cuando empezaron. En lugar de ampliar han reducido. Además, cuando empezó Granada Hoy, a los redactores los tenían contratados como auxiliares de redacción a razón de 600 al mes, y después de años de negociación se regularizó algo la situación para que pasaran a cobrar 1000 euros.
¿Hacia donde nos dirigos en el periodismo actual?
Las perspectivas de futuro no son nada halagüeñas. En mi opinión, el periodismo local podría ser el que lo tuviera más fácil para contrastar fuentes y acceder a las informaciones la proxidad y sin embargo está avocado a la misma crisis de todos los medios generalistas. Si a Granada viene David Bisbal es una información de tada, si viene a firmar un libro un poeta que gana un premio muy tante no sale nunca en la tada. Otro dato destacable es que la prensa local no utiliza nunca expertos como fuentes fiables y eso también señala el grado de fiabilidad de la información. En definitiva, yo soy pesista acerca de hacia donde nos dirigos. La informaciónespectáculo y otro lado, el beneficio de las empresas están enca de cualquier otra consideración en la prensa.
