La ONCE y su Fundación cerrarán el año 2008 con la creación de más de 3.600 nuevos empleos a pesar de la difícil situación económica que se atraviesa, elevando el número de puestos de trabajo directos e indirectos de la Organización hasta los 118.000, de los cuales 93.000 son personas ciegas y con otras discapacidades.
Desde el 2004, año en el que firmó un acuerdo con el Gobierno mediante el que se comprometía a la creación de generar 16.000 empleos y realizar 32.000 acciones formativas hasta 2011, ha generado 14.000 empleos y ha realizado 124.500 acciones. Sin embargo, esta mejora del empleo no ha ido acompañada de un incremento de los ingresos ventas, ya que desde la organización esperan recaudar un 2,5 ciento menos que otros años, unos 2.100 millones de euros, de los que casi la mitad se destinan a premios.
Desde la ONCE relacionan este descenso de los beneficios con la crisis económica que atraviesa España así como la que afecta al mercado del juego debido al aumento de la competencia en los últos años tras la aparición de juegos de carácter supranacional, Euromillones, y la irrupción de otros basados en las nuevas tecnologías como Intet o el teléfono móvil, campo todavía sin regular.
Ante de la merma en los ingresos del año 2008, la Organización ya está negociando con el Gobierno una serie de medidas, como las plantadas tras los problemas registrados en el período de 2002 a 2005, cuando se aprobó la venta de loterías instantáneas. En esta ocasión, la ONCE persigue alcanzar ‘mayor libertad' en el mercado del juego a través de acciones como un ‘sorteo extraordinario' o la posibilidad de mejorar los botes y premios con ‘más agilidad'.
Para la entidad resulta muy relevante el desarrollo de estas medidas ya que la Organización se encuentra actualmente en una situación ‘muy ajustada' para poder hacer frente ‘con garantías' a los servicios sociales que ofrece a los casi 70.000 ciegos que hay en España y a los cerca de cuatro millones de personas con discapacidad a través de la Fundación ONCE. A pesar de ello, la Institución mantiene su compromiso de prestaciones sociales intensificando cada año su apuesta la educación, la formación y el empleo, claves de la integración de las personas con discapacidad.
La ONCE y su Fundación cierran 2008 celebrando, además de este incremento de puestos laborales, su 70 y 20 aniversario, respectivamente, con la satisfacción de haber logrado en estas siete décadas, especialmente desde la llegada de la democracia a la Organización, un modelo con el que las personas con discapacidad se han convertido en una parte más de la ciudadanía que ata riqueza con su trabajo.
Todos los ingresos de la ONCE se reinvierten íntegramente en servicios sociales para ciegos y otras personas con discapacidad. La Organización sumó en 2008 más de 3.000 nuevos afiliados, tanto ciegos como personas con deficiencia visual grave causada enfermedades, accidentes laborales o de tráfico, hasta alcanzar las casi 70.000 personas inscritas. Para la atención directa este colectivo y al resto de personas con discapacidad se invertirán en 2008 más de 600.000 euros diarios, hasta un total que supera los 226 millones.
Del total, unos 153 millones se destinarán a atención a personas ciegas y deficientes visuales: 54,1 millones para la educación de casi 7.500 niños y jóvenes ciegos, el 96 ciento en educación integrada; 41,9 millones se emplearán en mejorar la autonomía personal y el bienestar social; otros 22,7 millones tienen como objetivo pulsar el empleo y las tecnologías aplicadas al puesto de trabajo o estudio, así como prevenir la ceguera y atender a las personas con sordoceguera; y 34,3 millones más facilitarán el acceso a la cultura, el ocio, el arte y el dete.
Además, la ONCE garantiza su compromiso de solidaridad con el resto de la discapacidad mediante la cesión del 3 ciento del te íntegro de los ingresos ventas de juego a la Fundación ONCE; ata también fondos a la Fundación ONCE para la Solidaridad con las Personas Ciegas de América Latina (FOAL), la Fundación ONCE del Perro Guía, la Federación Española de Detes para Ciegos (FEDC), el Comité Paralímpico Español y la Federación Internacional de Detes para Ciegos, hasta superar los 73 millones de euros.