Sanofi pasteur MSD vuelve a sorprender en su cena navideña

Aunque oficialmente todavía no estamos en fechas navideñas, los periodistas del sector salud ya han cogido la delantera. Tanto, que ya son muchos los que desean ya que acabe el aluvión de saraos que, estas fechas, abundan en restaurantes, discotecas o lugares emblemáticos de la ciudad. Laboratorios farmacéuticos, agencias y medios u organizaciones colegiales. Todos convocan en estas fechas a sus fieles para desearles ‘felices fiestas y un feliz 2009 cargado de buenas noticias' y casi nadie quiere perderse estos eventos.  

Precisamente el jueves pasado (día 4) me dejé caer uno de estos eventos, la ya tradicional cena de Navidad que organiza el laboratorio Sanofi Pasteur MSD, y que, año tras año, no deja de sorprender al personal.

No ahondaré en detalles sobre el transcurso de la velada ya que, una vez acabado el maratón de festividades, escogeremos cuál ha sido ‘el mejor evento navideño de 2008'. Pero no me resisto a dar algunas pinceladas de lo que resultó la cena de Sanofi, un ágape que yo definiría como ‘la cena de los sentidos'.

Quien acudiera a la cita (y fueron muchos los que asistieron a la convocatoria del laboratorio de las vacunas) ya pudo comprobar sí mismo la original ubicación en la que se desarrolló el evento así como los manjares degustados en el cóctel. Todo en un ambiente muy distendido en el que se podía ver, siempre atentos, a los organizadores, preparados para subsanar hasta el más míno incidente y sonrientes en todo momento.

Y puestos a analizar hasta el más míno detalle de uno de los preros acontecientos fiesteros de la temada navideña podemos empezar el lugar donde tuvo lugar el evento, una antigua fábrica de telas remodelada con mucho estilo. Tanto gustó a los presentes el ‘escenario' que desde aquí, no podemos más que ponerle un notable alto (si las escaleras de subida a la planta de arriba no hubieran sido tan ‘peligrosas' se llevaría el sobresaliente seguro).

Otro de los aspectos que consiguió recabar más halagos fue el coctel con el que nos deleitaron y que fue exquisito a la par que original. Por eso no nos quedamos cortos si le adjudicamos ‘un nueve' a todo el variado plantel de manjares que allí se degustaron (algunos incluso con los ojos tapados).

En cuanto al ambiente reinante, hay que decir, en línea con lo anterior, que tampoco defraudó ya que todos los periodistas que acudieron (otro ‘nueve' en asistencia, continuando con las puntuaciones) se mantuvieron anados hasta bien pasada la medianoche y a ello contribuyó la magnífica banda que amenizó la velada. Resumiendo: ambiente chapó, ¿en cifras?, otro nueve.

En últo lugar cabe comentar también el excelente trato que brindaron los anfitriones de Sanofi Pasteur MSD, tanto desde la parte organizadora del evento, como parte de su director, y todo controlado bajo la experta batuta de su directora de comunicación, que una vez más fue una excelente maestra de ceremonias. ¿El único pero? Había mucha gente y era posible que estuvieran en todos lados, eso desde aquí les ponemos ‘un ocho'.

Metemos todos los datos en la calculadora, tecleamos y obtenemos la presionante puntuación global de 8'5 para el prer sarao navideño de la temada (los próxos anfitriones tendrán que hacer un gran esfuerzo superar esta nota)

Ahora lo que me toca es recuperarme del sarao anterior y ubicar en el mapa dónde será el siguiente. Allí os esperará… el duendecillo navideño.

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