La existencia de barreras arquitectónicas es uno de los principales motivos que han convertido a España en uno de los países con menor índice de inserción laboral de las personas con algún tipo de discapacidad, que suponen el 9 ciento de la población española, según ha advertido la fundación Adecco. Con el objetivo de solventar esta situación, ha elaborado, junto con el Club de excelencia en sostenibilidad, la ‘Guía en accesibilidad para empresas'.
Momentos previos a la presentación del manual en el Congreso de los diputados ante alrededor de 200 personas, los realizadores del libro apuntaron que si las empresas quieren ser ‘socialmente responsables' y estar preparadas para cumplir con la Ley de Integración Social del Minusválido (LISMI), deben formar a las compañías sobre criterios de accesibilidad del espacio y facilitar la inserción de las personas con discapacidad.
Esta guía, que ofrece una visión sobre la realidad de estos ciudadanos, explica y define en seis apartados los parámetros y normas básicas para conseguir la accesibilidad en cualquier entorno. De este modo se aborda la accesibilidad urbanística, en la edificación, en los medios de transte, en los sistemas de comunicación y en los bienes de equipo. Asismo, se incluyen las actividades de sensibilización y formación de las personas de la empresa.
En este sentido, el arquitecto Enrique Rovira Veleta señaló que la reconversión de las empresas en lugares accesibles ‘genera mucho trabajo', ya que, además de poder contratar a un mayor número de personas, las entidades deben desarrollar cambios en la estructura del edificio, para lo que es necesario contratar a otras personas que realicen la obra.
Con una visión optista pero al mismo tiempo muy real de la discapacidad, señaló que la accesibilidad se ha convertido en ‘un negocio', puesto que la adaptación de los espacios, ya sean viviendas, empresas o centros de ocio cobran valor añadido cuando están adaptadas. Según Rovira, esta adaptación no sólo es utilizada las personas con discapacidad, sino que también es útil y necesaria para otros sectores de la población como los ancianos. Así, señaló que gracias a ellos todos los ciudadnos pueden disfrutar de una mayor comodidad en los accesos y expuso el ejemplo de las pasarelas de madera sobre la arena, creadas en un principio para las personas con silla de ruedas pero que utilizan todos los veraneantes.
Por eso mismo, recalcó que la accesibilidad debe plantarse ‘sin que se note ni cueste más dinero'. Para conseguirlo destacó la necesidad de que los estudiantes de arquitectura cursen asignaturas que les preparen para conocer cómo diseñar este tipo de edificios. Hasta el momento, muy pocas universidades y escuelas incluyen alguna asignatura que aborde esta cuestión. La Universidad de Cataluña es una de las excepciones al ofertar una optativa sobre accesibilidad que a pesar de no ser obligatoria la han cursado la práctica totalidad de los alumnos.
En esta misma línea, el director general de la Fundación Adecco, Francisco Mesonero, afirmó que actualmente se ha optado las viviendas adaptadas para las personas con discapacidad, frente a la disposición de hace unos años en los que praba exclusivamente la accesibilidad. Sin embargo, destacó que en pocos años se construirán viviendas ‘visitables', lugares accesibles para todas las personas, aunque no viva ninguna persona con discapacidad en el hogar.
También apuntó que España es uno de los países de la Unión Europea con la tasa demográfica más baja, a lo que se une un aumento de la esperanza de vida. Esto se traduce en un incremento de las personas de edad avanzada que necesitaran, del mismo modo que las personas con algún tipo de discapacidad, espacios accesibles.
