ORDENADORES Y SALUD FÍSICA

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Pasar largas horas delante del ordenador no es la forma más saludable de cuidar nuestro cuerpo, que puede resentirse gravemente una postura que se mantiene durante mucho tiempo y durante muchos días.

 

Siempre se habla del posible abuso del ordenador como una adicción, pero no solemos tener en cuenta que también provoca daños físicos cuando se utiliza de forma inadecuada. De hecho, cuando en Adicciones Digitales (www.adiccionesdigitales.es ) damos una charla en un colegio o empresa a padres, chavales o profesionales, no es habitual que nos pregunten sobre el tema. Se preocupan el número de horas y si eso crea adicción, pero ni se plantean que pasar demasiado tiempo sentados frente a la pantalla, sin movernos, puede provocarnos trastornos físicos.

 

Como todo en la vida el uso del ordenador, en una postura fija, debe tener unos límites para que no tengamos repercusiones negativas en nuestra salud. Porque, además de los conocidos problemas considerados menores como cansancio en las articulaciones, dolores de espalda culpa de malas posturas y dolores de cuello el mismo motivo, hay otras complicaciones más complejas. Así, pasar muchas horas delante del ordenador favorece la aparición de trombosis. Y ese sedentarismo tecnológico puede llegar a tener graves consecuencias.

 

Todos hemos oído hablar en alguna ocasión del síndrome del turista en los aviones. Bien, pues esto viene a ser prácticamente lo mismo y a tener los mismos efectos que realizar un viaje de larga duración en un avión sin contar con un espacio suficiente para la movilidad; la consiguiente trombosis puede tener graves consecuencias.

En un trabajo publicado tiempo atrás el European Respiratory Journal, investigadores de Nueva Zelanda hacían referencia al caso de un hombre de 32 años que tuvo una pierna hinchada y cuyo dolor remitió de forma natural a los diez días. No es el único trabajo de estas características, pero sí uno de los preros que detectaron el problema.

 

Sin embargo, en las semanas siguientes, este hombre, empezó a notar que se quedaba sin respiración al realizar esfuerzos, hasta que un día quedó inconsciente. La causa que provocó esa grave situación fue un coágulo de sangre que se había formado en su pierna y que llegó hasta los pulmones. Se trata de un tipo de trombosis conocida como trombosis venosa profunda, silar a la que pueden sufrir los pasajeros que realizan vuelos de larga duración.

 

Los médicos descubrieron que el paciente solía permanecer inmóvil frente al ordenador, tanto en el trabajo como en su casa, durante 12 o incluso 18 horas diarias. Por este motivo, los autores de la investigación sugieren que la enfermedad se denomine etrombosis.

 

Esta trombosis surge como resultado de la inmovilidad durante largos períodos de tiempo y fue diagnosticada prera vez durante la Segunda Guerra Mundial, cuando se registraron casos de embolia entre los londinenses que pasaban mucho tiempo sentados en refugios antiaéreos.

 

Después hemos oído hablar de esta enfermedad a causa de los vuelos de larga duración. Se ha convertido en un riesgo para los pasajeros de vuelos intercontinentales, y se le denomina el síndrome de la clase turista. Sin embargo, también puede deberse a problemas circulatorios, a un reciente ataque cardíaco, varices, y afecta especialmente a mujeres embarazadas, personas mayores o con sobrepeso y fumadores.

 

Como medida de prevención, los médicos sugieren mover los dedos de los pies y los tobillos, beber agua, evitar el alcohol, y estirar las piernas al menos una vez cada hora. Esto sirve tanto para los usuarios del avión como para los que utilizan constantemente el ordenador y nunca cambian de postura.

 

JUAN MANUEL ROMERO MARTÍN. PERIODISTA

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