Negar el saludo a alguien es de pésa educación, pero negárselo a una dama es muchíso peor, sobre todo si vas la vida de caballero andante. ¿Será que la dama nunca había ganado un título de Miss?
Por eso, la falta de modales, o splemente que no admite ninguna crítica… quién sabe qué pasó su engominada cabeza cuando en su camino vio cruzarse al vampiro con un famoso doctor.
El caso es que lo hizo, o más bien no lo hizo (lo de saludar) y quedó… pues eso, como lo que es, ante el asombro de algunos miembros de su Consejo de Administración y el boquiabierto y televisivo doctor.
Y es que va a ser cierto el dicho de que aunque la mona se vista de seda… o aunque te pongas un DE en tu apellido…
Los murciélagos nunca duermen…
