Guerra abierta contra las grasas de la ira

MAAlmodovar

El Gobierno de Estados Unidos, a instancias de la más alta instancia reguladora de salud en el país, la FDA (Food and Drug Administration), se ha propuesto prohibir definitivamente la presencia de grasas vegetales parcialmente hidrogenadas o “trans” en los alentos. La declaración formal de guerra contra estas peligrosas grasas ha venido precedida de un rosario de escaramuzas entre las que destacan la prohibición de su uso en restaurantes en la ciudad de Nueva York, en 2005, y la promulgación de una normativa de etiquetado de los productos a escala federal, un año después.

Desde hace tiempo, la ciencia viene constando los indeseables efectos de estas sustancias, tan presentes en la bollería industrial, la comida rápida, las margarinas, las pizzas congeladas, las palomitas para microondas, y en distintos postres, que provocan cambios en la función metabólica, la resistencia a la insulina, la oxidación, la inflamación y la salud del corazón, al favorecer la obstrucción arterial y actuar como desencadenante decisivo de enfermedades y accidentes cardiovasculares.

 

A ese siniestro panorama se vinieron a sumar en marzo de este año los datos revelados una investigación de gran calado dirigida la doctora Beatrice Colomb de la Universidad de California. Analizando durante varios años los efectos sobre una población muestral elegida entre escuelas y prisiones, se concluyó que el consumo de estas grasas se asociaba a un aumento de la irritabilidad, la autoevaluación de paciencia y la agresividad. Dicho de otra forma, el consumo de grasas trans no sólo aboca a un riego de enfermedad grave o incluso la muerte falló cardiovascular, sino que, en el entretanto, nos hacen más agresivos, inseguros, irritables e infelices. Así, ante la emergencia y cada vez mayor conciencia sobre una comida de felicidad o moodfood, estaríamos ante la constatación de su contrario, la unhappinessfood, directamente relacionada con el consumo de grasas parcialmente hidrogenadas y en alguna medida con el de cas rojas.

 

Ahora, a esperar que el rapado de las barbas del vecino nos ane a poner las nuestras a remojar.

 

 

Miguel Ángel Almodóvar, sociólogo, investigador, periodista, divulgador especializado en nutrición y gastronomía. Consulta sus publicaciones en La Fórmula Almodóvar.

 

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