Visitar al dentista previamente y durante el embarazo para poder realizar un buen control bucal y determinar el riesgo de sufrir periodontitis y los pasos a seguir para evitarla son clave para la salud del fututo bebé. Pues, mucho más allá de una cuestión estética, la boca es la parte del cuerpo donde residen más bacterias dentro del cuerpo humano y lo tanto la que más debe cuidarse.
Durante el embarazo, las mujeres sufren cambios fisiológicos que afectan a todo el organismo. De esta manera, los cambios hormonales incrementan la permeabilidad de los vasos sanguíneos provocando a menudo hinchazón y sangrado de las encías y facilitando la entrada de patógenos orales y mediadores de la inflamación en la circulación sanguínea. Los patógenos orales o bacterias pueden así diseminarse sistémicamente y provocar una inflamación o infección en caso de llegar a la placenta.
‘Erosión dental, halitosis, movilidad dental, gingivitis de embarazo, boca seca… e incluso un parto prematuro o bajo peso al nacer. Son muchas las complicaciones o alteraciones que se pueden producir durante el embarazo si no se mantiene una correcta salud de boca y encías’, comenta Xavier Calvo. ‘Las rojeces, bultos o especial dolor y sensibilidad son evidentes síntomas de unas encías que no están sanas que deben ser tratadas con urgencia’, advierte Calvo.
Tanto él como Ainhoa Liaño, matrona de una saga de tres generaciones, han puesto en conociento de los asistentes las recomendaciones más saludables: ‘Generalmente se oye hablar del ejercicio físico, de la alentación pre y durante el embarazo, pero igual de fundamental es cuidar la boca. Así, cuidarse antes, durante y después del embarazo no sólo es tante para la salud de la madre sino también para la del futuro bebé’, han comentado.