Cáncer… ¿y después qué?

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Tenía dudas de si hoy 4 de febrero, Día Mundial del Cáncer, era el día para escribir y recordar a todas aquellas personas que logran la tan ansiada remisión completa. Por suerte, y por supuesto gracias a la investigación y a las nuevas terapias cada vez somos más las personas que sobrevivimos al cáncer. Los llamados ‘Supervivientes de cáncer’.

También es una realidad que, por desgracia, aún hay otras muchas personas que no consiguen superar la enfermedad. Para ellas y por ellas debemos seguir trabajando todos unidos y con un solo objetivo: lograr la erradicación total del cáncer o conseguir cronificarlo. Para lo primero queda mucho, probablemente muchos de nosotros no lo veamos; pero lo segundo, la cronificación, es ya un hecho en algunos tipos de cáncer.

Pero, ¿y después qué?

Algo de lo que se habla poco -y por este motivo hay un gran desconocimiento- es de lo que ocurre una vez que has acabado con los tratamientos, con las visitas casi a diario al hospital… Es decir, cuando sales de tu ‘zona de confort’. Te sientes cuidado y protegido, pero de pronto te vuelves a enfrentar a la realidad que dejaste meses, o incluso años, atrás. 

Es una realidad distinta para cada paciente. En algunos de los casos has perdido el trabajo debido a los meses de baja o de bajo rendimiento. Además, las secuelas físicas o psicológicas no te permiten ocupar el puesto de trabajo que venías desempeñando anteriormente, y eso no siempre está bien visto y/o comprendido por las empresas. Esa pérdida de empleo conlleva unos ingresos inferiores en la unidad familiar y, por consiguiente, otro problema más a añadir en la larga lista de los supervivientes de cáncer

A la misma también habría que añadir las secuelas físicas, el dolor, los problemas de salud sexual, los problemas con el control personal -que incluye todo aquello relacionado con la independencia física y social en general, como el control de la vejiga y los intestinos o no poder hacer planes o socializar-, y un largo etc . .

Un reciente estudio de la Universidad de Florida pone de manifiesto que ‘Las personas que superan un cáncer a menudo se quejan de que pierden el control personal después del tratamiento’.

Los participantes de dicho estudio -más de 9000 personas. tendían a mencionar un problema físico o un deseo de volver a la “normalidad”.

Así que como veis, el cáncer no es tan sólo una enfermedad física, hay una serie de complicaciones asociadas que, en algunos casos, generan más angustia e inseguridad que la propia enfermedad.

Todas deben abordarse por igual, porque sobrevivir para no vivir no debe ser el objetivo de nadie.

Víctor Rodríguez, superviviente de cáncer sumando en @FundacionMQI.

 

 

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