Errores de Comunicación: La insensata y tardía defensa del Consejo de Enfermería contra los médicos

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Las declaraciones del presidente de la Organización Médica Colegial en las que aseguraba que la prescripción enfermera supone un ‘grave peligro’ para la salud y la seguridad del paciente hicieron saltar como un resorte a todos los profesionales de la enfermería y a las asociaciones que velan por sus intereses. No solo pedían respeto y el fundamento de tales afirmaciones. También denunciaban el incomprensible e inadmisible silencio del Consejo General de Enfermería (CGEE). Hoy, once días después de la polémica, el CGEE ha decidido dejar de esconderse y, como el borracho que llega a casa gritando para que no le griten, ha ignorado las críticas hacia su labor y ha roto relaciones con la OMC.

No hay argumento posible para defender el hecho de que el departamento de Comunicación del Consejo General de Enfermería convocase a los medios con una demora de once días desde que las declaraciones del presidente de la OMC, Juan José Rodríguez Sendín, llegasen a sus oídos. Ni Semana Santa ni Santa Petra. En esta nueva era de Internet, el refrán ‘más vale tarde que nunca’ ha quedado obsoleto.

Herramientas como Twitter permiten la instantaneidad y suponen una solución clave para que cualquier responsable de Comunicación pueda controlar una crisis y asumir su responsabilidad de hacer valer la dignidad de sus asociados o colegiados desde cualquier parte del mundo. De hecho, Twitter fue la herramienta a la que recurrieron muchos enfermeros para dejar constancia de su rotundo rechazo a las manifestaciones de Rodríguez Sendín

No obstante, el responsable de la cuenta del Comunicación del Consejo General de Enfermería (@CGEnfermería) consideró más apropiado dar la callada por respuesta. Ni respondió a las solicitudes de amparo y defensa de sus colegiados ni se hizo eco de la denuncia de los medios de comunicación ni intentó conciliar con la Organización Médica Colegial.

Por fin hoy, Máximo González Jurado ha comparecido ante los medios de comunicación y ha sacado toda su artillería. Lejos de pensar por el bien común de los profesionales a los que les afecta el conflicto y proponer soluciones sensatas y flexibles para reconciliarse, ha añadido más leña al fuego: ha anunciado la ruptura de relaciones institucionales entre el CGE y el Consejo General de Médicos y ha arremetido contra Juan José Rodríguez Sendín pidiendo su dimisión.

Pero además, Máximo González Jurado ha acusado de ‘cobardes’ las actuaciones del presidente de la OMC. Ningún jorobado se ve la joroba.

Seguiremos informando…

 

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