Marta Fernández Muro despliega su encanto en Destino Wonderland

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{wbamp-hide start}Marta Fernández-Muro{wbamp-hide end} {wbamp-show start}Marta Fernández Muro Marta Fernández-Muro{wbamp-show end} pertenece a esa amplia y fantástica nómina de actores secundarios (o “característicos”, término que ella reivindica) capaces de atraer la atención del público con una sola frase. Una escuela que ha tenido en España representantes tan destacados como Florinda Chico, Rafaela Aparicio, Rafael Alonso, María Luisa Ponte, Chus Lampreave o José Sazatornil, “Saza”. Aunque haya quien no sea capaz de recordar su nombre, todo el mundo identifica el rostro y la voz de Marta Fernández-Muro, intérprete dotada de un enorme naturalismo que se asienta en su particular modo de decir, seña de identidad que le confiere un enorme carisma.

En estos momentos, Marta Fernández-Muro está embarcada en la gira de {wbamp-hide start}El eunuco{wbamp-hide end} {wbamp-show start}El eunuco El eunuco{wbamp-show end}, espectáculo que nació para el Festival de Mérida de 2014 y que aún continúa en cartel (en la actualidad, y hasta el próximo 17 de enero, repite estancia en el Teatro de La Latina de Madrid, en el que ya cosechó un gran éxito durante la temporada pasada). Recorrer la carrera de Marta Fernández-Muro, sirve para mencionar algunos de los nombres y títulos que dieron nuevos aires al cine español que empezó a rodarse después de 1975, puesto que sus primeros trabajos en la gran pantalla incluyen Arrebato de Iván Zulueta, ¿Qué hace una chica como tú en un sitio como éste? de Fernando Colomo o Laberinto de pasiones de Pedro Almodóvar. Otros créditos cinematográficos que no deben olvidarse son Extramuros, La ley del deseo, Todos a la cárcel o La comunidad.

El medio televisivo, como no podía ser de otra manera, ayudó mucho a la hora de transformar a Marta Fernández-Muro en un rostro popular, bien en apariciones concretas, bien con un personaje fijo como ocurrió en Colegio mayor, Tío Willy, Periodistas y muy especialmente en Amar en tiempos revueltos, donde dio vida a la recordada y emblemática doña Paquita. Su última aparición en la pequeña pantalla por el momento ha sido en la serie Seis hermanas: “con un personaje al que volvieron a mandar a Toledo, de donde vino, o sea que podría reaparecer”. Marta Fernández-Muro también ha desarrollado una magnífica carrera sobre las tablas, participando en montajes como ¿Quién teme a Virginia Wolf? (junto a Nuria Espert y Adolfo Marsillach), La abeja reina (que dirigió Miguel Narros y la reunió con Verónica Forqué), Los caciques (compartiendo escenario con Saza en la que sería la última ocasión en que el cómico actuó en teatro) o La Celestina (en el recordado montaje orquestado por Robert Lepage).

Escritora a ratos sueltos (autora de dos libros de relatos, Niñas malas y Azogadas, y de un monólogo que ella misma representó Un pasado en venta), Marta Fernández-Muro afirma que seguirá haciéndolo pero para ello es necesaria la disciplina que emana de tener tiempo, ese que por el momento escasea puesto que los productores y directores siguen confiando en una actriz que no se considera famosa pero sí muy querida, aunque alguien le indicó recientemente que “lo importante es calar” y ella, sin duda, lo hace.

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