David Meca: “Tuve mi primer ataque de asma con 5 añitos y el doctor me obligó a nadar”

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¿Qué tienen en común Paloma Lago, David Meca, Fonsi Nieto y Carmen Machi? Además de ser conocidos rostros del panorama nacional, todos han sido diagnosticados de asma a lo largo de sus vidas. Es por ello que el Instituto Mundipharma los ha reunido en la segunda edición de la campaña “Que el asma no te pare”, una iniciativa que busca seguir concienciando a la sociedad sobre la carga que supone para los pacientes y sus familiares la falta de diagnóstico o de adherencia al tratamiento. “Un mensaje común es el que nos une hoy aquí y es transmitir que se puede hacer de todo si te cuidas en serio”, subraya José Ramón Cisneros, Director del Instituto Mundipharma.

David Meca es un claro ejemplo de ello. Además de acumular nueve medallas de campeonatos mundiales y europeos oficiales, ha sido campeón del mundo FINA en los Mundiales de Natación en Aguas Abiertas de Honolulú (2000) y Montreal (2005) así como Campeón Absoluto del Circuito de Copa del Mundo en 1998, habiendo obtenido 28 victorias en pruebas de Maratón de Copa del Mundo. Describe su precoz experiencia con el asma destacando que para él, “nunca ha supuesto un obstáculo”. Ni siquiera para convertirse en un deportista de élite. “Tuve mi primer ataque de asma con 5 añitos y fue ahí cuando el doctor me obligó a practicar deporte. Por mucho que lloré para dejar de nadar, no me lo permitieron. Y no paré. Nadé y nadé”, indica el deportista.

Una experiencia similar es la que narra el ex piloto de motociclismo Fonsi Nieto. “He convivido con el asma desde que tengo uso de razón. Sé cómo tratarlo. De hecho, no me considero un enfermo. El asma forma parte de mi vida hasta tal punto y se trata con tanta facilidad que no lo considero una enfermedad. Nunca me ha impedido competir en Campeonatos del mundo con total normalidad”, describe quien anunció su retirada del mundo del motor en febrero de 2011 debido a las secuelas que le dejó una lesión en el pie izquierdo.

Paloma Lago y Carmen Machi fueron diagnosticadas en las etapas más tardías de sus vidas. “En mi caso fue hace dos años. Tenía los síntomas de un catarro mal curado, pero como persistían, decidí acudir al médico. Él me diagnosticó asma. No me lo esperaba, pero a partir de ahí, mi calidad de vida empezó a ser como la de antes”, reconoce la presentadora Paloma Lago.

El asma, una enfermedad crónica que requiere cooperación entre médicos y pacientes

La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) y la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC) han avalado la iniciativa del Instituto Mundipharma. Ambos organismos son sabedores de la importancia que tiene el seguir transmitiendo un mensaje de concienciación sobre el asma, una enfermedad crónica que en España padecen el 5% de la población adulta y el 10% de la población en edad escolar. De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que en la actualidad hay 235 millones de pacientes con asma.

En el caso de la población infantil, el asma se sitúa como la enfermedad crónica más frecuente. Su carga, medida por discapacidad y muerte prematura, es mayor en los niños con edades comprendidas entre los 10 y 14 años. De hecho, es la cuarta enfermedad que más años de discapacidad causa a esa edad en todo el mundo. En nuestro país, la falta de diagnóstico o el hecho de que se prescriba un tratamiento inadecuado provoca frecuentes visitas a urgencias o ingresos hospitalarios y las consiguientes faltas de asistencia al colegio. “Esto es totalmente evitable, pues hoy en día contamos con tratamientos muy eficaces”, recalca la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR).

Por su parte, el doctor Javier Domínguez Ortega, del Servicio de Alergología del Hospital Universitario La Paz (Madrid) insiste en la importancia de mantener la adherencia al tratamiento y de que pacientes y alergólogos se enfrenten a la enfermedad de manera cooperativa. “El asma es una enfermedad de origen alérgico en la mayoría de las ocasiones. Y como enfermedad crónica, necesita de una actitud activa por parte de médicos y afectados. Estos últimos no deben limitarse a recibir el tratamiento prescrito sino que han de asumir su patología y ser conscientes de la importancia del cumplimiento del tratamiento de mantenimiento, independientemente de tener o no síntomas”, recuerda el alergólogo”.

Seguiremos informando…

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