¿Qué entendemos por igualdad en el sexo?

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Hoy vamos a hablar de igualdad. Porque en el sexo, también es importante. No es esa que nos han vendido, relativa al “todos tenemos que hacer lo mismo, ser lo mismo, parecer lo mismo y disfrutar del mismo modo”. ¡Venga ya! ¿Es que acaso nos apetece, incluso a la misma persona, lo mismo? De eso nada. Que no nos cuenten películas y no nos vendan motos o, por lo menos, que no se las compreis. Realmente, si hablamos de sexo nos referimos al derecho de igualdad para poder decidir lo que nos apetezca. Lo que queramos, aquello con lo que realmente nos sintamos identificados en el momento en el que así lo deseemos y del modo que creamos conveniente. Eso sí, respetando el derecho de libertad de lo que tenemos delante o de los de alrededor, especialmente de nuestro compañero o compañera de juegos.

Últimamente vivimos en una sociedad en la que, luchando por esa igualdad, las mujeres se han masculinizado en muchos casos, adquiriendo comportamientos, incluso, agresivos en cuanto a la puesta en escena y su sexualidad. Y bueno, si realmente se sienten identificadas con ese roll, bienvenido, pero… ¿Y si no es así? ¿Y si realmente es un intento de buscar coherencia en la defensa de unos derechos que consideramos básicos como la igualdad? Realmente no necesitamos prescindir de nuestra feminidad para poder defender nuestro derecho a la igualdad, es más, es una parte que está en todos nosotros.

Las filosofías orientales hablan de esa parte de masculino y femenino tanto en hombres y mujeres y, negar cualquiera de esas dos mitades conlleva a un desequilibrio. Entonces, ¿Por qué occidente se empeña en luchar por la igualdad, en algunos casos, negando la feminidad a las mujeres o la masculinidad a los hombres? Si es una opción personal… ¡Bienvenido! Cada uno vive su feminidad de una manera o, la masculinidad de otra, pero, si es por un concepto de coherencia, olvídate, puedes defender la igualdad subida a unos tacones perfectamente, puedes sentir el deseo que eres capaz de generar en otros haciendo el uso de tu feminidad y tus recursos de  seducción sin, por ello, empezar a ser menos coherente con esos principios de defensa de la igualdad, realmente… ¿Qué hay de malo en ser femenina? No hay nada de malo, no hay nada de malo en la feminidad, es más, es algo excelente. Disfruta de tu feminidad y defiende la igualdad como derecho a decidir.

Los conceptos absolutos se alejan de la igualdad. Recuerda: la igualdad es el derecho a decidir. Si te apetece ser tú la que mande, manda y, si te apetece relajarte y dejarle las riendas a otro no pierdes tu derecho de igualdad. Ejercita tu derecho de igualdad eligiendo, eligiendo lo que te gusta, lo que quieres. Nadie tiene porque decirte cómo vestir, puedes vestir todo lo fémina que quieras, puedes ser todo lo femenina que quieras y puedes defender toda la igualdad que quieras, dentro y fuera del sexo. Así que, que no nos vendan la moto y que no se la compremos. Disfrutad de vuestra sexualidad al máximo ejerciendo el papel que realmente queráis en cada momento de vuestra vida, con la persona que deseéis. Eso sí, respetando siempre que la otra persona también tiene derecho a decidir. Eso es la igualdad, lo demás son tonterías. Todo esto, y mucho más, en este nuevo podcast de sexo centrado igualdad. ¡No te lo pierdas!

Seguiremos informando…

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