El e-commerce, nicho de empleo para los desempleados en riesgo de exclusión

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El e-commerce ha supuesto una auténtica revolución en el consumo, al posibilitar que adquiramos bienes y servicios desde cualquier lugar del mundo con conexión a internet. Por su comodidad, la venta electrónica es cada vez más atractiva para el consumidor y ha planteado importantes retos a las empresas, que han tenido que adaptar sus estructuras a esta nueva modalidad. Así, las compañías están demandando nuevos perfiles; muchos de ellos altamente cualificados, como los del área tecnológica (ingenieros, programadores, desarrolladores de Apps), y otros que exigen profesionales capacitados, pero con unos requerimientos formativos y de experiencia más accesibles. En este último grupo resaltan, sobre todo, los pertenecientes al área de Logística y Transporte

Hoy España ocupa el cuarto país en la clasificación europea de venta electrónica y lleva años creciendo a doble dígito: en el tercer trimestre de 2016 se incrementó un 16,3% interanual, según la CNMC, hasta alcanzar una facturación de 6.166,8 millones de euros. En 2017, las previsiones indican que el e-commerce crecerá un 8% con respecto al año pasado.

Las ofertas en Logística y Transporte se disparan un 161%

La Fundación Adecco, entidad que ayuda a encontrar empleo a las personas que lo tienen más difícil, ha detectado un fuerte incremento de las ofertas que intermedia en el área de Logística y Transporte. Concretamente, han crecido un 161% en el primer trimestre de 2017 con respecto al mismo periodo del año anterior. Se demandan de forma creciente profesionales como carretilleros, operarios, mozos de almacén, preparadores de pedidos o conductores-repartidores.

Las previsiones indican que esta tendencia al alza seguirá durante todo el año. Según Adecco Logística y Transporte, 2 de cada 3 empleos que se creen en 2017 en el sector, tendrán que ver directa o indirectamente con el comercio online. Estas posiciones exigen profesionales capacitados, pero con una formación y experiencia que no es tan exigente como la requerida para otras ofertas de empleo en auge. Ello convierte a los demandantes de empleo con más dificultades (escasa cualificación, ciertas discapacidades o paro de larga duración) en candidatos óptimos para cubrirlos.

Mozos de almacén

Actualmente, es el puesto más demandado dentro del sector Logística y Transporte. Sus funciones contemplan, entre otras, la recepción y ubicación de mercancías en el almacén, así como la supervisión de las mismas de cara a que no presenten ningún desperfecto. Con el repunte del e-commerce, esta posición es fundamental para que los productos estén ordenados y accesibles de cara a la preparación de pedidos. Para desempeñar este puesto se exige el certificado de profesionalidad de auxiliar de almacén y una experiencia de 2 años en puestos similares. La retribución media de un mozo de almacén oscila entre los 15.000 y los 18.500 euros. 

Operarios de producción del sector textil

El sector de la moda y textil es uno de los que cuenta con mayor volumen de negocio e-commerce, abarcando el 5% del total de la venta electrónica que se realiza en nuestro país. En este sentido, los grandes almacenes han especializado su área de venta online de prendas de vestir, y muchas startups nacen al calor de esta actividad, por lo que se registra una demanda creciente de operarios de producción que participen en las primeras fases del proceso.

Sus funciones contemplan, entre otras, la puesta en marcha y supervisión de las máquinas de producción, la limpieza de las mismas de acuerdo a los procedimientos de la empresa, el etiquetado de los productos, etc. Para desempeñar este puesto suele requerirse un Ciclo Formativo de Grado Medio o Superior de mecánico textil o Técnico en Confección y Moda. La retribución media de un operario de producción se sitúa en torno a los 20.000 euros anuales.

Carretilleros

En los últimos años, el puesto de carretillero o conductor de carretillas elevadoras se ha mantenido como una de las profesiones no cualificadas más demandadas por las empresas. El repunte del e-commerce ha ocasionado una rotación de stocks cada vez mayor en los almacenes, debido al aumento de la demanda de mercancías, lo que exige profesionales que puedan trasladarlas de un punto a otro con la mayor diligencia.

Las funciones del carretillero contemplan, fundamentalmente, las operaciones de carga, manipulación y descarga de los materiales y mercancías en las empresas. Para poder conducir un vehículo de almacén se requiere el carnet de carretillero, en el que se dotará al profesional de los conocimientos y destrezas necesarios, haciéndole además consciente de las medidas de prevención que debe adoptar. Los cursos de carretillero no exigen un requisito previo específico. La retribución media de un carretillero se sitúa en torno a los 15.000 euros anuales.

Conductores-repartidores

Representan la fase final del circuito e-commerce, siendo los entregados de trasladar el producto desde el punto de venta hasta el consumidor final. Dicho de otro modo, el repartidor realiza la entrega física del producto solicitado. Con el e-commerce, las empresas de transporte y paquetería han visto aumentar exponencialmente la demanda de estos profesionales y, ante su masiva demanda, no son pocas las compañías de venta online que están comenzando a reclutar a sus propios repartidores.

Para desempeñar este puesto es imprescindible estar en posesión del carnet de conducir de coche, moto, furgoneta o camión en función del tipo de mercancía que se distribuya. Su retribución oscila entre los 15.000 y 25.000 euros anuales, variando en función de los años de experiencia.

Preparadores de pedidos

También llamados pickers, los preparadores de pedidos son los encargados de agrupar los productos solicitados por los clientes antes de su expedición, lo que contempla la identificación de mercancías, actualización existencias, etiquetado, validación final, etc. Su demanda ha crecido de forma exponencial con el e commerce y su valor añadido es muy alto, pues sustituyen al consumidor en su compra física.

Por tanto, la satisfacción de éste dependerá del buen hacer de estos profesionales: en ellos se delega la responsabilidad de escoger la mercancía y verificar que no presente ningún daño o desperfecto. Para desempeñar este puesto se suele exigir experiencia mínima en un puesto similar, aunque algunas empresas están dando oportunidades de desempeñarlo a desempleados mayores de 45 años que llevaban largos periodos desconectados del mercado laboral. En ocasiones se demandan perfiles mixtos que compatibilicen las funciones de preparador de pedidos con las de mozo de almacén, oscilando su retribución entre los 14.000 y los 18.500 euros. 

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