Indra refuerza el espíritu intraemprendedor: más de 450 profesionales de la compañía participan en un programa que ensaya nuevas formas de trabajar

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Indra, una de las principales empresas globales de consultoría y tecnología, ha culminado la quinta edición de un programa interno para fomentar el espíritu emprendedor mediante el desarrollo de nuevas ideas de negocio y el ensayo de nuevas formas de trabajo, por el que ya han pasado en los últimos cinco años más de 450 profesionales de la compañía.

Puesto en marcha por el área de Tecnologías Digitales de Minsait, la unidad de transformación digital de Indra, con el apoyo de la dirección de Recursos Humanos y de múltiples expertos de todas las unidades de negocio, hoy es un programa abierto a todos los trabajadores de la compañía en España que trata de “romper los esquemas” y marcar un antes y un después en su forma de abordar el trabajo.

Y es que el modelo que promueve se basa en equipos pluridisciplinares, heterogéneos en sus capacidades funcionales y tecnológicas, y en los que conviven sin una jerarquía inicial perfiles de diferente edad, experiencia o procedencia. De esta forma, facilita relaciones personales y profesionales enriquecedoras realmente transversales, “imposibles” de otro modo; abre las puertas a nuevas formas de pensar y actuar; y permite un mayor conocimiento de la compañía en su globalidad.

El programa, que busca emprendedores en el seno de Indra, no sólo sirve para hacer surgir nuevas ideas de negocio y permitir a los profesionales diseñar un plan empresarial de principio a fin, con el apoyo de expertos en materias como comunicación, finanzas, tecnologías, etc. Además, es una importante herramienta al servicio de la motivación, la creatividad y la visión global de negocio de los profesionales, así como un buen “escaparate” para detectar y reconocer el talento, impulsando la carrera de los profesionales que han participado en el programa o su reubicación hacia áreas de mayor valor de la compañía.

Mayor nivel en cada edición

El proceso que impulsa este programa para fomentar el espíritu emprendedor y las nuevas formas de trabajo se parece a la “selección natural” que se produce en el mundo real y en el entorno de las startups. Solo quedan las propuestas más brillantes, que cada año son mejores por su calidad, por el propio planteamiento y desarrollo, y por la defensa de la idea de negocio. Sin embargo, lo principal es el aprendizaje que se llevan los profesionales.

Los trabajadores que voluntariamente quieren participar tienen que superar previamente distintos retos que demuestren su iniciativa y creatividad: desde resolver imaginativas pruebas o plantear sus ideas de negocio hasta conseguir un selfie o una entrevista con un alto directivo de la compañía.

En esta quinta edición, finalmente, han sido cerca de 100 profesionales los que han empezado “el viaje”, organizados en equipos de seis o siete personas sin relación previa. Han tenido que desarrollar una idea de negocio innovadora, sustentarla tecnológicamente y presentarla ante los Business Angels, el jurado formado por directivos de las diferentes áreas de Indra que representan la figura de los inversores que podrían ayudarles a desarrollar sus propuestas.

Pero, además, debido al planteamiento rompedor de la iniciativa, este año los participantes se han enfrentado a los inversores más exigentes: una docena de niños de edades entre 8 y 14 años, que han evaluado sus propuestas y les han sometido a todo tipo de preguntas. Superada la sorpresa inicial, los profesionales han tenido que simplificar y “aterrizar” sus propuestas para poder convencerles.

Una solución innovadora para el sector logístico, ganadora

BlockFox, una startup nacida para revolucionar el sector de la logística mediante una tecnología innovadora que permite ofrecer servicios para localizar en tiempo real mercancías y activos y que, además, monitoriza otras variables como temperatura, humedad, impacto o apertura, se ha erigido en esta convocatoria como ganadora del programa.

Otras ideas finalistas de este año han propuesto nuevos negocios en los ámbitos de la salud inteligente, el vehículo conectado y el transporte y la logística.

Más allá de que los proyectos ganadores sigan desarrollándose, el objetivo de Indra es que los profesionales sean conscientes de la complejidad que entraña cualquier actividad y proyecto empresarial, que no se pongan límites y aprendan a pensar a lo grande, sin cortapisas, que tengan una vía en la que canalizar sus inquietudes empresariales y que derriben fronteras para colaborar, aprender y enriquecerse en contacto con otros profesionales de perfiles diferentes, que en este “viaje” alcanzan mayor iniciativa, autonomía, desarrollo de liderazgo, innovación, gusto por el reto…

Entorno de gamificación

El programa se desarrolla en varias fases, una primera guiada, de autoformación y coaching en temas financieros, modelos de negocio, design thinking, elevator pitch, comunicación, prototipado, etc., que se complementa con una segunda fase, en la que se plantean a los equipos diferentes misiones, en las que se les envía información y recursos de forma gamificada para el desarrollo de su idea. “G-Coins”, que reconocen los logros; “complementos vitamínicos” para superar los momentos de bajón; “duelos” entre los equipos o “subastas” en las que los participantes se juegan sesiones extra de coaching, forman parte de este entorno de gamificación. Tras unas semifinales eliminatorias y, en esta edición, la ronda con los inversores más “júnior”, el programa concluye con una ronda final, en la que el jurado formado por directivos de Indra, que no conocen previamente nada de las iniciativas, decide el equipo o equipos ganadores a través de un elevator pitch de 15 minutos por iniciativa.

Con esta mecánica, Indra aborda la primera etapa del intraemprenimiento, abonando el terreno de la mentalidad abierta y fresca en la que surgen las mejores ideas de negocio, y va en línea con el cambio cultural y el modelo de innovación abierta que impulsa Indra para ampliar la capacidad de generación y captación de ideas potencialmente atractivas para desarrollar nueva oferta. Además de promover y reconocer a los empleados como una valiosa fuente de ideas, el modelo de innovación de Indra refuerza la conexión de la compañía con los ecosistemas tecnológicos de innovación a nivel global: start-ups digitales, emprendedores con ideas, grupos de investigación de las universidades que están experimentando con tecnologías emergentes, etc. Con esa apuesta por la innovación Indra quiere mantener su posición de liderazgo tecnológico frente a los cambios disruptivos que se están produciendo y de los que quiere ser protagonista junto a sus clientes.

 

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