Los pensionistas ponen en jaque a la Comunicación de todos los partidos

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Los pensionistas y jubilados están suponiendo una auténtica prueba de fuego para la Comunicación de todos los partidos, siendo la situación especialmente delicada para el Gobierno del PP. Sin embargo, tampoco la oposición se libra de lidiar con el gran impacto que han supuesto las movilizaciones de los pensionistas, movidos principalmente al calor de las reivindicaciones de la Coordinadora Estatal en Defensa del Sistema Público de Pensiones.

Pero si hay un partido que más tiene que perder, ese es el PP. En la formación de Mariano Rajoy saben que gran parte de su electorado se concentra entre la población con una edad superior a los 65 años, y son ya varias las voces internas que apelan a que la dirección haga algo para que la sangría de votos no se dispare. Las cosas se han puesto aún más en contra cuando el único partido que podría apoyar a Rajoy, Ciudadanos, ha dado un espaldarazo al Gobierno y se ha puesto del lado de la oposición denunciando que el poder adquisitivo de los pensionistas debe evolucionar junto al IPC.

Las alarmas han saltado en el PP, y el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, se ha apresurado a anunciar una reducción del IRPF “para familias con personas con discapacidad a su cargo y para personas con cierta, edad, como una prima fiscal a esa clase de contribuyentes”, sin embargo, no ha pasado desapercibido que esa iniciativa ya la presentó el Gobierno el pasado noviembre, como una medida que se incorporaría en los Presupuestos de 2018. Los Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) también han querido recordarle al Gobierno que el 63% de los jubilados ya están exentos del pago del IRPF, por cobrar pensiones por debajo de los 12.000 euros, por lo tanto, esta medida resulta insuficiente para los jubilados, y denota además la falta de ideas en el Gobierno.

Algunos barones territoriales del PP han advertido ya de que si no hacen algo a corto plazo, la pérdida de votos en su región puede ser desastrosa. En el caso de Andalucía, el PP ha realizado una encuesta para hacer un análisis completo de la situación. Tanto en la región andaluza como en el resto de España, los populares tienen miedo que la pérdida de votos dé como resultado un sorpasso de Ciudadanos, formación que según algunas encuestas podría ser segunda fuerza en Andalucía y primera en España.

Entretanto, la oposición está tratando de jugar sus cartas para ganarse los votos de los jubilados descontentos. La situación actual está llevando a que PSOE y Podemos colaboren entre sí, aunque a regañadientes y aprovechando la más mínima ocasión para criticar las posturas de su contrario, convirtiéndolo en una ‘guerra electoralista’. De esta forma, las vías de comunicación entre ambas formaciones son extremadamente sensibles. Los de Iglesias quieren impulsar un Pleno monográfico sobre las pensiones, algo que los de Sánchez se han visto obligados a apoyar, aun considerándolo absurdo por pensar que el Gobierno no dirá nada nuevo.

El PSOE por su parte consideran que lo útil hubiese sido que Podemos se hubiese sumado a la proposición de ley para subir las pensiones un 1,6%, es decir, equivalente al IPC. A esto, Podemos ha respondido que ellos ya registraron una proposición de ley para subir las pensiones el pasado 25 de enero, y entonces el PSOE no se sumó, algo a lo que instan ahora a los socialistas. Y entre el toma y daca, la imagen de unidad de la izquierda ha quedado deslavazada e impostada.

El enfrentamiento entre las organizaciones ha quedado patente también al anunciar el PSOE que asistirá el próximo 1 de marzo a las movilizaciones de los pensionistas. Este esfuerzo de los de Sánchez por asociarse a las luchas de los jubilados, ha sido afeada por Podemos, que ha decidido no participar como partido por no restar protagonismo a los jubilados, quienes han dicho en varias ocasiones que las movilizaciones surgieron de manera apartidista. Así, Podemos acusa al PSOE de instrumentalizar su lucha.

A todo esto, según adelantaba esta mañana el diario Voz Pópuli, el PP podría tomar la delantera y comparecer a petición propia ante el Pleno del Congreso. Mediante esta estrategia, proyectaría una imagen de voluntad hacia su potencial electorado mayor de 65 años, aunque la oposición podría colgarse la medalla asumiendo que el PP comparece las presiones recibidas. Los sindicatos mayoritarios también se han subido a la ola de los pensionistas, y UGT ha recurrido el real decreto del Gobierno que sube las pensiones un 0,25%.

De esta forma, los jubilados han revolucionado el panorama político actual convirtiéndose en una auténtica prueba de fuego para todos los partidos, cuyos departamentos de Comunicación deberán manejar con extremo cuidado. Lo cierto es que hasta la fecha, en algunas ocasiones, la situación les ha superado, incapaces de superar sus en unos casos, y proponiendo tímidas medias en otros.

Seguiremos informando…

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