Las elecciones mexicanas mantienen en alerta a las empresas españolas

Encuentro en LLORENTE & CUENCA
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A diez días de las elecciones, crece la incertidumbre ante los posibles escenarios políticos que pueden sucederse tras las elecciones del 1 de julio en México y su posible impacto en el negocio de las empresas españolas en la Región.

En un evento celebrado esta mañana en las oficinas de la consultoría de comunicación LLORENTE & CUENCA, empresas como Sacyr, Gas Natural Fenosa, Idom, Telefónica o Enagás se han reunido para un repaso de los puntos más importantes de la contienda electoral del 1 de julio.

México se enfrenta a una jornada electoral compleja e histórica y las expectativas e incertidumbre ante los comicios del 1 de julio crecen en ambos lados del Atlántico. Más de 65 representantes de multinacionales españolas y europeas han acudido esta mañana a un encuentro organizado por las empresas Control Risks, Garrigues y LLORENTE & CUENCA, la consultoría líder de Gestión de la Reputación, la Comunicación y los Asuntos Públicos en España, Portugal y América Latina, donde se han repasado los distintos escenarios que pueden sucederse tras las elecciones y se han abordado temas que preocupan al colectivo empresarial con intereses en México: las negociaciones sobre el tratado del TLCAN, la ralentización o revocación de las reformas estructurales del actual Gobierno del PRI o un posible aumento de condiciones más restrictivas en los mercados financieros internacionales.

Más de 3.000 cargos de elección popular están en juego en estas elecciones -las más grandes de la historia de México- incluyendo el de presidente de la República y los del Congreso de la Unión: 500 diputados y 128 senadores.

Además, ocho estados y la Ciudad de México se disputan su Gubernatura. Un total de 89 millones de mexicanos forman la lista nominal en estos comicios, con 12 millones de jóvenes con la posibilidad de ejercer su derecho a voto por primera vez. En un contexto como el mexicano -país cansado de la corrupción, la inseguridad, la desigualdad económica y escaso crecimiento- la población se debate entre la continuidad de un modelo implementado por los gobiernos del Partido de la Revolución Institucional (PRI) y el Partido Acción Nacional (PAN) y su alternativa, representada por un hombre tachado de izquierdista extremo que busca dar un viraje a la conducción del país. Tras haber participado en dos ocasiones en la contienda electoral por la Presidencia de México (2006 y 2012), el exjefe de Gobierno de la Ciudad de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO) -coalición Juntos Haremos Historia-, encabeza todas las encuestas con hasta 20 puntos de ventaja respecto al candidato de la coalición por México al Frente, Ricardo Anaya, en segundo lugar.

Mientras que sus partidarios creen que AMLO es el único candidato capaz de hacer frente al problema de la corrupción en México y abordar los históricos problemas sociales del país, el resto de mexicanos ven en AMLO a un político peligroso para el desarrollo económico de México. Ante la perspectiva de una probable -aunque todavía incierta- victoria de un candidato como AMLO, que mantiene una relación aparentemente hostil con la élite empresarial mexicana, las empresas también en España se plantean cuál puede ser su futuro en la Región. Los ponentes del encuentro -entre los que se encontraban Alejandro Romero, CEO Américas de LLORENTE & CUENCA; Antonio Bulnes, Socio Corporate/M&A de Garrigues Oficina de Madrid; Lucía López Esquivelzeta, Consultora Senior en ControlRisks México; el analista y consultor económico Ramón Casilda; y la corresponsal mexicana de RacioCentro Patricia Alvarado- han coincidido en señalar que a pesar de su discurso electoral, el candidato favorito en las encuestas demostró ampliamente durante su paso como jefe de Gobierno de la Ciudad de México ser mucho más pragmático y abierto a las negociaciones de lo que su campaña pretende dejar ver.

Sin embargo, no está todo escrito. A pesar de la sensación de certeza ante las últimas encuestas, las encuestas avisan de un 27,8 % de voto indeciso. Ya ha pasado otras veces en México: estos votantes pueden todavía decidir virar el rumbo de la política mexicana para los próximos casi seis años de Presidencia. Mientras tanto, España observa atenta.

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