Ryanair decide emitir un comunicado sobre la polémica racista y es acusada de mentir

Imagen: Fotograma del vídeo grabado por David Lawrence
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La aerolínea Ryanair sigue en el ojo del huracán por la polémica racista que se produjo el viernes 19 de octubre durante un vuelo de Barcelona al aeropuerto londinense de Stansted. La compañía se vio obligada el pasado viernes a lanzar un comunicado para intentar hacer frente a las numerosas críticas que le habían caído por no gestionar correctamente la discusión en la que un hombre llamó a una mujer “negra fea bastarda (Ugly black bastard)”.

Si, en su momento, la empresa lanzó únicamente un tweet para decir que había puesto en manos de las autoridades el incidente; el pasado viernes tuvo que lanzar su primer comunicado oficial sobre el asunto. En el mismo, indica que no puede aportar ningún nombre de los implicados por razones de protección de datos y enumera una serie de puntos para defender su postura en el asunto. La compañía afirma que tuvo conocimiento del video en las últimas horas del sábado y que el mismo domingo informó a las autoridades policiales de Essex del asunto, entregándoles una copia del vídeo y datos de los pasajeros implicados; y con esto, quieren desmentir las acusaciones vertidas de no haber respondido rápida ni apropiadamente al respecto en este incidente.

Asimismo, en el texto defiende que sus tripulantes no tomaron una decisión en función de los comentarios racistas porque no tenían conocimiento de los mismos al no estar presentes en el momento de la disputa y que el vídeo no les fue mostrado hasta que el avión aterrizó; en este caso, la aerolínea explica que actuaron de acuerdo a los procedimientos establecidos en el caso de una discusión entre dos pasajeros. Además, Ryanair adjuntó un correo enviado a la mujer disculpándose por lo ocurrido y recalca su historial de no permitir abusos verbales entre el pasaje.

Este movimiento de Ryanair, más que calmar los ánimos los ha caldeado. La persona que grabó y difundió el vídeo fue David Lawrence, quien ha tachado de mentirosa a la compañía porque relata que mostró el vídeo tanto al personal de cabina como al de tierra a su llegada al destino; al mismo tiempo, indica que Ryanair sólo se preocupó del vídeo cuando se había hecho viral el sábado ante el posible perjuicio reputacional que podía ocasionar.

Además, la compañía defiende la labor de su tripulación indicando que no estaban presentes en el momento que el hombre profirió los insultos racistas cuando en el vídeo se muestra que sí se encontraban en ese momento intentando detener la discusión. David Lawrence ha señalado que el comunicado emitido sólo causa confusión y que no tiene sentido.

Seguiremos informando…

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