Jordi Évole aprueba con nota su puesta de largo lejos de ‘Salvados’

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laSexta cerró este domingo la primera temporada de Lo de Évole con una entrevista exclusiva a Marcial Dorado, el narcotraficante gallego que saltó a primera línea mediática hace unos años debido a la estrecha relación de amistad que mantuvo con Alberto Núñez Feijóo. Pese a que las circunstancias excepcionales que atraviesa el país han alterado los planes iniciales del programa, Jordi Évole ha aprobado con nota su puesta de largo lejos de Salvados, lo que le ha valido al formato una renovación ya confirmada por la cadena verde.

Tras anunciar que su primera temporada se centraría en el ámbito carcelario, con entrevistas a políticos pero también con esos reportajes sociales que se han convertido en marca de la casa, Lo de Évole aterrizó en la parrilla de laSexta el pasado 2 de febrero. En lugar de arrancar con alguno de los platos fuertes que tenía preparados, el presentador decidió iniciar esta nueva aventura con una entrega dedicada a homenajear a Cuerda de presos, el legendario programa que Jesús Quintero comandó en Antena 3 a mediados de los noventa. La audiencia, por su parte, respaldó el regreso del comunicador, que cosechó un 11,7% de share y 2.086.000 espectadores en su vuelta a la televisión.

Una semana después, el programa pasó a la acción y emitió la entrevista que Jordi Évole le había hecho a Oriol Junqueras en la prisión de Lladoners al mismo tiempo que Quim Torra anunciaba en rueda de prensa la convocatoria de elecciones en Cataluña. El episodio, que se saldó con un 10,6% de cuota de pantalla y 1.922.000 televidentes, puso de relieve que, aunque el periodista hubiese abandonado Salvados, su olfato televisivo, su sensibilidad con los temas sociales y su capacidad de no dejar que el invitado se escaquee habían hecho lo mismo con él.

La siguiente entrega, dedicada a abordar historias relacionadas con delitos contra el tráfico vial, supuso un ligero bajón de audiencias al marcar un 8,7% de share y 1.555.000 seguidores, un tropiezo del que se recuperó una semana más tarde con una entrevista a Francisco Granados. Las palabras del que fuera mano derecha de Esperanza Aguirre reportaron al programa un 10,1% de cuota y 1.784.000 adeptos, afianzando a Lo de Évole en la noche del domingo, una de las más complicadas debido a la fuerte competencia que alberga.

Tras los episodios centrados en Santiago Cobos, uno de los presos más peligrosos de la historia de España, y la situación de las cárceles de mujeres, el formato tuvo que cambiar sus planes por culpa del coronavirus. Consciente de que los programas tienen que estar vivos, Évole adaptó los contenidos del programa a las circunstancias del país y comenzó una serie de especiales en los que demostró que también sigue intacta su capacidad para atraer a las personalidades más variopintas e interesantes del panorama mundial.

Durante las seis semanas en las que Lo de Évole abordó cómo estaba afectando la pandemia a todos los niveles y estamentos, el espacio aunó sus dos facetas más características: por un lado, el programa contó con los testimonios de famosos como David Broncano, el Papa Francisco, Mercedes Milá, Rosalía, Joaquín Sabina, Ricardo Darín, Residente, Rosa María Sardá, Baltasar Garzón o Emilio Aragón, que narraron cómo estaban viviendo a nivel personal el confinamiento; por otro, el formato también dio voz a camioneras, economistas o especialistas médicos para que explicarán su trabajo durante estos meses y cuál es su visión de futuro.

La apuesta le salió bien a Lo de Évole, que elevó sus audiencias gracias a estos especiales. El que mejor funcionó fue el primero, que se apuntó el mejor dato de espectadores de toda la temporada al marcar un 11% de cuota y 2.267.000 televidentes. Los otros cinco también cumplieron sobradamente, manteniéndose por encima de la barrera de los 1,5 millones de seguidores y consolidando al programa como uno de los más que más conversación social genera. El formato despidió su primera temporada con sendas entrevistas a Sandro Rosell y Marcial Dorado, las cuales se saldaron con un 9,1% de share y 1.591.000 adeptos y un 9,5% de cuota y 1.718.000 fieles, respectivamente.

A lo largo de las 14 entregas que han compuesto el debut de Lo de Évole, el programa ha promediado un 9,6% de cuota de pantalla y 1.815.000 espectadores, lo que le sitúa como uno de los espacios más exitosos de laSexta en lo que va de curso a pesar de tener enfrente al todopoderoso Supervivientes. Más allá de los números, tanto Jordi Évole como su equipo han demostrado con esta reinvención que siguen en plena forma, poniendo alto el listón de cara a la segunda temporada del formato.

Seguiremos Informando…

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