ALGUNOS PACIENTES PASAN SEMANAS CON SÍNTOMAS DE UN TUMOR SIN DIAGNÓSTICO

La COVID-19 está provocando que el cáncer se detecte en estadios avanzados de hace 20 años

LOS PACIENTES TIENEN QUE BUSCAR AYUDA E INSISTIR CUANDO TENGAN ALGÚN SÍNTOMA SOSPECHOSO

Las causas que dificultan el diagnóstico en pandemia: el miedo de los pacientes, las trabas para realizar una exploración física, y los retrasos en el diagnóstico y el tratamiento en algunos hospitales.

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La COVID-19 está provocando que el cáncer se detecte en estadios muy avanzados propios de hace 20 o 25 años que, en muchas ocasiones, sólo pueden abordarse de forma paliativa. Según Ignacio Gil-Bazo, codirector del Departamento de Oncología de la Clínica Universidad de Navarra (CUN), “los profesionales detectamos casos mucho más avanzados de lo habitual, propios de hace dos décadas. Hay pacientes que pasan semanas o incluso meses con síntomas evidentes de un tumor inicialmente localizado que, por el impacto de la pandemia, se detecta cuando ya no puede ofrecerse un tratamiento curativo”.

Impacto de la pandemia

En 2020, según la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), uno de cada cinco casos de cáncer no fue diagnosticado y, este año, habrá 276.239 nuevos casos en toda España. Al añadir los retrasos en  los diagnósticos, se observa el enorme impacto que la COVID-19 tiene sobre el cáncer.

Las causas más frecuentes que dificultan el diagnóstico de tumores malignos y, por lo tanto, su tratamiento son: el miedo de los pacientes a la hora de asistir a consulta, la dificultad para llevar a cabo una exploración física in situ del paciente y los retrasos a la hora de realizar pruebas diagnósticas e intervenciones quirúrgicas, ya que las salas y quirófanos se han convertido en UCIs.

Grandes avances contra el cáncer

A pesar de todas estas dificultades, el doctor Gil-Bazo afirma que “nunca ha habido en la historia un momento mejor para poder tratar el cáncer que ahora. A pesar de la pandemia, las tecnologías, las estrategias, los recursos y las innovaciones terapéuticas para el tratamiento del cáncer son muy reales y, no solo no se detienen, sino que siguen avanzando”.

El tratamiento sistémico (trata al paciente en su totalidad) cuenta con terapias avanzadas. Destacando los tratamientos de inmunoterapia con terapias celulares adoptivas, como las células CAR-T, en las que se extraen células del propio sistema inmune del paciente para prepararlas en el laboratorio y devolvérselas mucho más capaces de combatir el tumor. “Este tratamiento es una realidad para algunos tipos de neoplasias (algunos tumores hematológicos), pero ya se está desarrollando e investigando para aplicarlo en patologías como el cáncer de pulmón, de ovario, etc. No se tardará mucho en ver los frutos de dicho trabajo”, confirma el especialista de la CUN.

Otra de las modalidades de inmunoterapia emplea fármacos que estimulan la respuesta del sistema inmune del afectado para que, en definitiva, el propio organismo sea más capaz de combatir la enfermedad. Por otro lado, entre los tratamientos localizados, las opciones terapéuticas disponibles son de múltiples tipos. La cirugía mínimamente invasiva, útil cuando la enfermedad se detecta en sus primeras fases, ha avanzado mucho gracias a innovaciones como la aplicación de la robótica.

No obstante, la radioterapia también ha evolucionado. “Unos de los avances que más cabe destacar por su enorme eficacia y daño mínimo de los tejidos sanos circundantes a la neoplasia es la protonterapia. La CUN inauguró su unidad en plena pandemia y, desde entonces, ya han atendido a más de 100 pacientes”, afirma Gil-Bazo.

Seguiremos informando…

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