viernes, 23 abril, 2021

LA REALIDAD DIARIA ES TOZUDA Y EL BARCO MORADO SE HUNDE SIN CREDIBILIDAD NI AUDIENCIAS

Cintora y Contreras hacen aguas: discutidos, polémicos y sin audiencia

EKAIZER EN BATÍN: LAS COSAS CLARAS SE VA POR EL DESAGÜE AL VERTEDERO

‘Las cosas claras’ no es lo que se esperaba. Sus gurús, interesados en prolongar la emisión lo máximo posible, cuentan otra cosa a quienes quieren escucharles y, sobre todo, creerles. Pero la realidad es tozuda: el coste es elevado y los resultados no acompañan.

Ni Jesús Cintora ni el ‘cerebro’, José Miguel Contreras pensaban que el proyecto de ‘Las Cosas Claras’, y el chocolate espeso, iba a tomar el rumbo que está tomando. Por el momento, su emisión está asegurada, ya que tanto los dirigentes de RTVE como el «mando político» de los mismos, considera que se puede aguantar su emisión pese al chaparrón que lleva meses generando. Por ahora, hay paraguas para Cintora y Contreras, aunque eso no signifique que la realidad sea otra.

‘Las Cosas Claras’, como señalan fuentes del Ente, es un espacio que se caracteriza por no generar más que controversias. Cintora devorado por su deseo de aumentar la audiencia y de configurarse como el mascarón de proa de la «contestación» televisiva (al servicio de Unidas Podemos), está forzando la máquina hasta el punto de haber caído en el ridículo más absoluto, como se vio en días pasados, desde los muñecos de ‘realidad aumentada’ a la falsa traducción de una turista en Madrid.

No son las únicas que se han vivido. Recientemente, periodistas ‘pata negra’ de la Corporación, con Carlos Franganillo al frente, criticaron el acoso a Mariano Rajoy. A su vez, la guerrilla digital podemita hizo de las suyas para defender a Cintora, dejando patente a quién beneficia la emisión de su programa, donde sientan plaza nombres destacados vinculados a Unidas Podemos que no han encontrado cabida, por parcialidad y militantismo, en las televisiones normales.

‘Las Cosas Claras’ funciona, como señalan fuentes de izquierda de la Corporación, como un «territorio liberado» de Unidas Podemos y, en menor medida, de ciertos sectores muy concretos y minoritarios del PSOE. En este partido, en general, el programa no es visto con buenos ojos al considerarlo una anomalía ‘morada’ en la parrilla.

ERNESTO EKÁIZER SIRVIÓ DE TESTIMONIO AL PROGRAMA DE CINTORA, CONTANDO EN DIRECTO LAS FANTASIAS DE UNA ENFERMEDAD QUE SE LLEVA A LOS BUENOS.

Discutido, con polémicas y sólo defendido por Podemos y sus terminales externas e internas (la sección sindical de CC.OO., sola ante el resto de sindicatos), el programa es, como apuntan fuentes del sector, «inexportable». No sólo ha vulnerado la contratación externa (en lo que Comisiones ha mirado para otro lado), sino que supone un desembolso económico enorme. Con la peculiaridad de que, además, no consigue objetivos. O tal vez sí.

Porque lo único que ha conseguido el espacio de Cintora ha sido contentar a la dirigencia morada. Sus líderes se muestran contentos por colocar sus mensajes, de forma acrítica, en un programa de TVE. Pero el problema es que, al otro lado, no hay receptores.

Basta con chequear las audiencias del pasado mes de marzo, para ver cómo otro de los objetivos, tumbar el ‘Al Rojo Vivo’ de Antonio García Ferreras, se ha ido a pique. El espacio de LaSexta, contra el que ahora Podemos lanza toda su artillería a la menor ocasión, cerró el mes con una media de 12,8% y 821.000 espectadores, a más 5,4 puntos de diferencia sobre ‘Las Cosas Claras’.

Ahora, que lo analice Ernesto Ekáizer en batín.

Seguiremos Informando…

Noticias recientes

Newsletter
Logo prnoticias

Suscríbete a nuestro newsletter!

Recibirás nuestro boletín de noticias y contenido exclusivo.