La infección previa o vacunación, ¿qué genera mayor protección en los pacientes a largo plazo?

Una nuevo estudio ha revelado que, aunque con el tiempo el número de anticuerpos contra el SARS-CoV-2 disminuye tanto en los pacientes previamente infectados como en los vacunados, el rendimiento de sus anticuerpos mejora después de la infección previa, pero no tras la vacunación. Esta afirmación podría ser una explicación a la idea de que los pacientes previamente infectados parecen estar mejor protegidos contra una nueva infección que los que hasta ahora sólo han sido vacunados

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La investigación realizada por la doctora Carmit Cohen, del Centro Médico Sheba de Ramat Gan (Israel), y sus colegas, que se presentará en el Congreso Europeo de Microbiología Clínica y Enfermedades Infecciosas de este año, también descubrió que los pacientes ya infectados con obesidad estaban mejor protegidos contra la futura infección que aquellos con sobrepeso y de peso normal.

Ahora bien, la reinfección dura mucho tiempo en los pacientes recuperados del SARS-CoV-2, pero las infecciones son cada vez más frecuentes tras los seis meses de la vacunación.

El estudio reclutó a individuos previamente infectados, no vacunados y doblemente vacunados, nunca infectados desde el 25 de marzo hasta el 25 de noviembre de 2020. Se cerró en abril de 2021 antes de la llegada de la variante delta a Israel.

Los infectados previamente se infectaron por las variantes original, alfa y algunos casos de beta del SARS-CoV-2, aunque no se sabe qué variante cada paciente, ya que el laboratorio obtuvo la capacidad de secuenciar las variantes después de que comenzara el estudio.

Una rigurosa investigación

El seguimiento se realizó a 130 pacientes diagnosticados de SARS-COV-2 mediante pruebas de PCR. Estos pacientes no estaban vacunados y permanecieron sin vacunar durante todo el proceso que duró la investigación. Siguiendo el procedimiento se recogieron datos sobre los síntomas durante la infección e inmediatamente después, así como a largo plazo. Los anticuerpos generados fueron comparados con los anticuerpos de 402 individuos que fueron vacunados con la vacuna de Pfizer pero que nunca habían tenido COVID-19.

Estos pacientes doblemente vacunados tampoco se infectaron a lo largo del periodo de estudio; sin embargo, comenzaron a surgir en Israel los primeros casos de trabajadores sanitarios doblemente vacunados y nunca infectados que estaban experimentando primeras infecciones, mientras que los individuos previamente infectados sin vacunar seguían sin reinfectarse. Así, el objetivo de este estudio se encontraba en entender la causa de esta diferencia

Se comparó la calidad del rendimiento de los anticuerpos al mes y a los seis meses para grupos compuestos por 16 personas que se habían recuperado de COVID-19 y 22 individuos nunca infectados y vacunados. De esta manera, descubrieron que las cifras de anticuerpos un mes después de la vacunación eran superiores a las de los pacientes recuperados de COVID-19. Sin embargo, hasta los seis meses la avidez no cambió significativamente en los individuos vacunados, mientras que sí aumentó en los pacientes recuperados y los protegió de la reinfección.

“Mientras que el número de anticuerpos disminuye con el tiempo tanto en los pacientes recuperados de COVID-19, pero nunca vacunados, como en los individuos vacunados, nunca infectados. La calidad de los anticuerpos aumenta tras la infección pero no tras la vacunación”, concluyen los autores.

Con los datos obtenidos se confirmó que todos los pacientes recuperados, 42 (36%) experimentaron síntomas prolongados, incluyendo manifestaciones de salud mental (5%), neurológicas (9%), cardiovasculares (5%) y respiratorias (31%).

Futuros estudios

Ahora que la mayoría de la gente en Israel está vacunada, se ha convertido en una difícil tarea hacer nuevos estudios de individuos nunca vacunados. El equipo actualmente está siguiendo una grupo de personas recuperadas de la variante delta y también otra cohorte recuperada de la variante ómicron.

“Con la variante omicron los individuos vacunados están mejor protegidos contra la enfermedad grave, pero la cuarta dosis de la vacuna no parece proteger contra la infección por omicron”, añade la Doctora Cohen. Así, el seguimiento debe hacerse en personas recuperadas de las variantes anteriores y que luego se han vuelto a infectar con la variante omicron. “Hipotéticamente, estos individuos deberían tener un rendimiento de anticuerpos muy alto contra la mayoría de las variantes”, adelanta.

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