La SER sigue bogando en un mar de mierda. Si el pasado domingo podía pasar por gajes del oficio, que se la colaron con una imagen elaborada por Inteligencia Artificial sobre el descarrilamiento de Adamuz, lo que se está escuchando a través de las emisiones de la radio de Prisa es para no dar crédito.
La viralización de una imagen por el ansia de contar con una ‘scoop’ puede, incluso, llegar a entenderse, si bien la foto atufaba a IA a la legua. Incluso puede asumirse como parte de la línea editorial el que una parte de los colaboradores de la cadena anden intentando exculpar al Ejecutivo de Pedro Sánchez o dando a entender -como cierta palafrenera gritona, en tiempos, de Miguel Ángel Rodríguez– que nunca sabremos las causas del descarrilamiento y con eso debemos contentarnos.
El problema está en los graciosos que, curiosamente, siempre caen del mismo lado. Ha faltado tiempo para que el repugnante Quequé haya hecho mofas sobre accidentes ferroviarios en la emisora de Prisa, viralizándose y sembrando la polémica, bajo la pueril excusa del humor. El mismo sujeto, bufón bien retribuido, que cree tener carta blanca para la ofensa siempre y cuando caiga del mismo lado y en tono de humor, que todo lo tapa.
Con más de cuarenta muertos sobre la mesa, realizar bromas de trenes no es sólo un gesto de mal gusto, sino que denota una agenda política y un diagnóstico psicológico que haría las delicias de la clínica López Ibor.
Pero el verdadero problema reside en lo más alto de la cúpula de Prisa, donde el ávaro del dinero Josep Oughourlian sigue tolerando los desmanes de ciertos sujetos. ¿Qué diría este individuo si las bromas de Quequé versaran sobre el genocidio armenio? ¿Algo que decir, Oughoulian, o tus ambiciones sobre Indra no te dejan tiempo para escuchar la parrilla de mierda que emite tu emisora?¿Es esto información? ¿Es esto Libertad? Es BASURA querido Josep Quequé…
Seguiremos Informando…
