FORMACIÓN CLÍNICA PARA UNIDADES POTENCIALMENTE GENERADORAS DE DONANTES

El Hospital Universitario Infanta Elena forma a sus profesionales en la detección precoz de potenciales donantes

Y LA ACTIVACIÓN RÁPIDA Y CON GARANTÍAS DEL PROCESO DE DONACIÓN DE ÓRGANOS Y TEJIDOS

El curso incluyó formación práctica sobre muerte encefálica y donación en asistolia controlada, con talleres clínicos y refuerzo de los circuitos de comunicación interna.

El Hospital Universitario Infanta Elena -hospital público de la Comunidad de Madrid-celebró recientemente una formación en “Detección y donación de órganos y tejidos dirigida a profesionales de unidades potencialmente generadoras de donantes”, con el objetivo de mejorar la identificación precoz de posibles donantes y la activación coordinada del proceso de donación, reforzándolo como parte esencial de la atención sanitaria y de los cuidados al final de la vida.

La cita formativa reunió a 25 profesionales sanitarios de distintos perfiles -incluyendo médicos y enfermería implicados en la atención a pacientes en la Unidad de Cuidados intensivos y en unidades de hospitalización en la que pueden encontrarse potenciales donantes- y se estructuró en tres bloques: exposiciones teóricas, talleres prácticos con casos clínicos y un apartado final con la experiencia de un paciente trasplantado y familiares de un donante, que aportaron una perspectiva humana clave para consolidar el compromiso profesional con la donación.

“Estos cursos buscan concienciar sobre la donación de órganos y tejidos como necesidad para quienes esperan un trasplante y, al mismo tiempo, un derecho que forma parte de los cuidados al final de la vida”, señala María Luisa Fernández Gutiérrez, coordinadora de Trasplantes del hospital valdemoreño. “Por eso formamos a los profesionales para identificar escenarios clínicos, activar correctamente el proceso y garantizar que cada persona pueda cumplir su voluntad de donar, siempre desde el respeto absoluto a los derechos, deseos y valores del paciente y de su familia”, añade.

Detectar antes, comunicar antes, activar siempre

Entre los principales mensajes trasladados durante la formación, se insistió en que cada profesional sanitario puede ser decisivo para identificar a un potencial donante y activar la alerta a la Coordinación de Trasplantes. También se subrayó que la donación es un proceso organizado, seguro y ético, sustentado en criterios clínicos rigurosos, coordinación experta y respeto absoluto a la voluntad del donante y su familia.

En el plano operativo -continúa Fernández-, la formación reforzó recomendaciones prácticas aplicables a las unidades diana: “Pensar en donación ante pacientes con daño cerebral catastrófico sin opciones terapéuticas y pronóstico vital infausto a corto plazo; considerar la donación cuando se decide la adecuación de medidas de soporte vital y comunicarlo de forma precoz, activando el aviso a la Coordinación de Trasplantes incluso cuando existan dudas: la evaluación especializada puede descartarlo, pero la no detección elimina la oportunidad”.

Aclarar conceptos y cerrar “puntos ciegos”

El curso permitió reforzar aspectos especialmente sensibles en la práctica diaria: la detección precoz en Urgencias y unidades no críticas, la clarificación de conceptos como muerte encefálica y donación en asistolia controlada (tipo III de Maastricht, ocurre cuando se produce el cese irreversible de la función circulatoria tras la retirada de medidas de soporte vital en pacientes con pronóstico infausto, permitiendo posteriormente la extracción de órganos), y la mejora de los circuitos internos de comunicación entre servicios. Asimismo, se abordaron puntos ciegos habituales, como los retrasos en la notificación o la falsa percepción de que “no es candidato” sin consultar previamente.

La actividad contó con profesorado especializado, entre ellos el Dr. Manuel Pérez Márquez, jefe del Servicio de Medicina Intensiva del Infanta Elena; el Dr. Alonso Mateos Rodríguez, facultativo del 061 y subdirector de la Oficina Regional de Trasplantes de la Comunidad de Madrid; Juan Ignacio Torres González, enfermero coordinador de Trasplantes del Hospital Clínico San Carlos; además de la propia Fernández.

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