Juan Abarca, presidente de HM Hospitales, responde a una reciente tribuna del médico de familia jubilado, Julián Ezquerra Gadea, sobre la crisis del sistema sanitario público. Aunque elogia su análisis certero de los problemas estructurales, rebate con datos una afirmación clave que considera falsa. “En su celo por aportar propuestas de valor se ha dejado llevar por una afirmación que es incierta: ‘La privatización silenciosa avanza sin el debate público que merece’”. Abarca aclara: “porque los datos indican lo contrario”.
El presidente de HM Hospitales cita las Estadísticas de Gasto Sanitario Público del Ministerio de Sanidad: “el peso del gasto destinado a conciertos con centros privados ha descendido en la última década”, del 11,6% en 2013-2014 al 10,1% en 2022. “Es decir, una caída de 1,5 puntos porcentuales. No es un matiz. Es el dato que desmonta el relato de que el presupuesto público se esté desplazando progresivamente hacia la sanidad privada”, explica.
Juan Abarca reconoce que “el gasto sanitario público ha crecido en términos absolutos”, pero dirigido a personal y estructura, “no a aumentar el peso relativo de los conciertos”. Además, señala que “las concesiones hospitalarias se están revirtiendo […] el modelo no se está expandiendo. Se está reduciendo. Si la ‘privatización silenciosa’ estuviera avanzando, el movimiento sería el contrario”.
Sobre el seguro privado, el presidente de HM Hospitales desmonta otro equívoco: “el aumento del seguro privado aquí se produce una confusión interesada porque esto NO es colaboración público-privada”. “El crecimiento del número de asegurados privados no implica que el SNS esté transfiriendo recursos a la privada”. Lo atribuye a fallos públicos como “listas de espera prolongadas, saturación estructural [y] búsqueda de agilidad por parte de la clase media”, no a políticas privatizadoras.
“Confundir ambas cosas distorsiona el debate público y demoniza la colaboración público-privada porque parece que es la causante de los malos resultados de la Sanidad pública”, reflexiona, y agrega: “Demonizar un instrumento que representa hoy un porcentaje menor que hace una década no soluciona nada. No podemos servir de excusa para justificar los malos resultados que pueda tener la Sanidad pública. Y además no es justo”. Alaba a Ezquerra en lo demás, pero pide rigor: “es importante y más en estos tiempos de polarización centrar el debate en lo realmente importante y no denunciar fantasmas que no existen”.
Seguiremos Informando…
