La parálisis facial aparece de forma habitualmente súbita y provoca la pérdida del control de los músculos del rostro. Según la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC), el rostro es la principal herramienta de comunicación no verbal y de identidad. Por ello, su deformidad repentina genera con frecuencia cuadros de ansiedad, depresión y un profundo aislamiento social, ya que el paciente siente que ha perdido su capacidad de expresar emociones y de ser reconocido por su entorno. A las limitaciones funcionales, como la dificultad para cerrar el ojo, hablar o comer, se suma un importante impacto psicológico y social que requiere un abordaje especializado y coordinado. Aunque no existe una curación completa al 100 %, sí es posible lograr mejoras significativas funcionales y estéticas mediante un tratamiento adecuado y personalizado.
Ante esta realidad, el Hospital Quirónsalud Barcelona, centro de referencia en medicina y cirugía altamente especializada, a través de su Institut Roura y su director, Dr. Josep Antoni Roura, ha creado una Unidad de Parálisis Facial diseñada para romper con el modelo de atención fragmentada. La creación de esta unidad responde a la necesidad de atención integral y multidisciplinar para una patología de alto impacto funcional, estético y emocional, ya que en España actualmente solo existen unidades funcionales integradas de este tipo en pocos centros. Con este proyecto, el hospital se posiciona como un centro líder a nivel nacional e internacional en el diagnóstico y tratamiento de esta afección.
Objetivo: una unidad real, coordinada y con seguimiento continuo
La Unidad de Parálisis Facial nace con el objetivo de ofrecer una atención integral y multidisciplinar, y se posiciona como centro de referencia para pacientes de alta complejidad. Todo ello a través de un modelo asistencial en el que el paciente:
- Accede a un único circuito asistencial.
- Es evaluado de forma global desde el inicio.
- Recibe un plan terapéutico individualizado.
- Cuenta con seguimiento continuo y coordinado.
Los profesionales implicados trabajan de forma directa y cohesionada, compartiendo criterios diagnósticos y terapéuticos, y evitando una atención aislada por especialidades.
La unidad está liderada por el Servicio de Otorrinolaringología del Institut Roura, bajo la dirección del Dr. Maurizio Levorato, junto a la Dra. Victoria Rivero de Jesús, y cuenta con un equipo multidisciplinar formado por:
- Oftalmología y cirugía oculoplástica: Dr. Hugo González
- Rehabilitación facial y logopedia: Dra. Betsy Oleas Damian
- Neurología y neurofisiología: Equipo médico Dr. Xavier Montalbán
La colaboración estrecha entre otorrinolaringólogos y oftalmólogos oculoplásticos es clave, especialmente en la protección ocular, uno de los aspectos más críticos de la parálisis facial.
Circuito del paciente en la unidad
El paciente accede a la unidad para un primer diagnóstico o, más habitualmente, para una valoración especializada tras una atención inicial previa. Desde la primera visita, es valorado de forma conjunta por ORL, oftalmología y rehabilitación facial, lo que permite una visión global del caso y una planificación terapéutica ajustada a cada fase de la enfermedad.
Dentro de este circuito asistencial, la unidad dispone de un abordaje diagnóstico avanzado. Tal y como explica el Dr. Maurizio Levorato “en función de las necesidades clínicas, se realizan pruebas especializadas como estudios de imagen (resonancia magnética), electromiografía, pruebas auditivas y exploraciones oftalmológicas específicas, con el objetivo de determinar la causa, el grado de afectación y el tratamiento más adecuado en cada paciente”.
Opciones terapéuticas personalizadas
La unidad aborda parálisis faciales periféricas y centrales, siendo la más frecuente la parálisis de Bell, así como casos de origen tumoral, viral, traumático o postquirúrgico. Las opciones terapéuticas incluyen:
- Medidas de protección ocular, médicas y quirúrgicas.
- Rehabilitación facial intensiva, con terapia miofuncional y biofeedback.
- Tratamientos para mejorar la simetría facial y tratar sincinesias.
- Cirugías funcionales y estéticas, como lifting mediofacial y correcciones orbitarias.
- Cirugías complejas de reanimación facial, reservadas para casos seleccionados.
En torno al 90–95 % de la actividad de la unidad se centra en diagnóstico, rehabilitación y tratamientos funcionales o estéticos no complejos, mientras que la cirugía de alta complejidad se indica únicamente en un porcentaje reducido de pacientes.
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