La transición del ámbito político al sector privado ofrece una perspectiva especialmente valiosa para comprender cómo se construye la relación entre empresas y administración. Es una realidad creciente en España que está fortaleciendo al sector de los asuntos públicos, donde esta doble visión permite identificar no solo las diferencias entre ambos entornos, sino también los elementos comunes que facilitan el diálogo.
Desde esta experiencia, Omar Anguita, socio de Rud Pedersen España y director de Relaciones Institucionales y Estrategia, explica a PRNoticias que su forma de abordar la interlocución no ha cambiado de manera sustancial, sino que se basa en entender la posición de la otra parte y en encontrar puntos de encuentro. Su trayectoria como diputado en el Congreso refuerza esta visión, al haber trabajado en procesos legislativos en los que el diálogo con distintos actores fue clave para construir acuerdos amplios. Y así lo explica a nuestros lectores.
¿Cómo ha cambiado tu visión de la administración al pasar del ámbito político al privado?
En realidad, mi forma de encarar cualquier reunión no ha cambiado sustancialmente: siempre ha sido desde la empatía y tratando de entender la posición de la otra parte. Es fundamental identificar tanto los puntos de encuentro como las diferencias para poder construir soluciones. En la etapa política esto es especialmente relevante, porque legislas desde una base ideológica, pero es imprescindible escuchar al sector para entender el impacto real de las reformas. Así lo hice cuando fui ponente de la LOPIVI, reuniéndome con asociaciones de distintas sensibilidades, tanto conservadoras como progresistas, con el objetivo de construir una norma amplia y consensuada. De hecho, fue la primera ley que no recibió ningún voto en contra en su aprobación en el pleno del Congreso de los Diputados en aquella legislatura.
Hoy aplico ese mismo enfoque, pero desde el otro lado de la mesa.
¿Cómo ha evolucionado la relación entre empresas y administraciones en los últimos años en España? ¿En qué ha influido la pandemia en este proceso?
España, al igual que Europa, avanza hacia un modelo en el que la colaboración público-privada se consolida como una herramienta eficiente para responder a los retos económicos y sociales. Esta colaboración permite a la Administración apoyarse en la capacidad del tejido empresarial para dar respuestas más ágiles y efectivas. La pandemia fue un punto de inflexión en este sentido. A pesar de que hubo aspectos que hoy siguen siendo objeto de análisis, en términos generales demostró que la coordinación entre sector público y privado puede generar resultados rápidos y eficaces. Fue una experiencia de la que se han extraído aprendizajes importantes que están influyendo en la forma de trabajar actual.
¿Qué errores cometen con más frecuencia las empresas al abordar estrategias de relaciones con la administración?
Más que hablar de errores, diría que existe una percepción que conviene matizar: la Administración Pública no es un obstáculo para la actividad empresarial, sino el marco en el que esta se desarrolla. Es quien establece las reglas del juego, siempre con el objetivo de proteger el interés general. Por eso es clave que las empresas mantengan una interlocución constante con los decisores públicos, trasladando sus necesidades y aportando conocimiento del sector. Solo así es posible que esas realidades se tengan en cuenta en los procesos regulatorios.
¿Qué le recomiendas a las empresas que desean mejorar su interlocución con la administración?
Les recomendaría apoyarse en profesionales especializados en Public Affairs, como los equipos de Rud Pedersen España. Contar con expertos que conocen el contexto político, económico y social permite a las empresas anticipar escenarios y posicionarse de forma adecuada. No se trata solo de reaccionar, sino de entender el entorno y definir el papel que la empresa puede jugar dentro de él. Es a partir de ahí cuando se construyen estrategias efectivas, especialmente a medio y largo plazo.
¿Qué diferencia a una estrategia de public affairs efectiva de una meramente reactiva?
Una estrategia efectiva es aquella que contribuye a configurar el entorno, no solo a reaccionar ante él. Las estrategias bien diseñadas permiten anticipar cambios regulatorios y posicionar los intereses de la empresa en el debate público. No es lo mismo reaccionar a una norma ya definida que haber trabajado previamente para aportar en su desarrollo y para mitigar sus posibles impactos negativos. Ahí es donde realmente se genera valor.
¿Qué habilidades son clave para los profesionales que quieren dedicarse a las relaciones entre empresa y administración?
Es fundamental entender en profundidad el funcionamiento de la Administración Pública, incluyendo sus procesos, tiempos y dinámicas internas. También es clave comprender las necesidades y limitaciones de las instituciones. Este conocimiento permite tener una visión realista del entorno en el que operan las empresas y facilita la construcción de puentes entre el sector público y el privado, independientemente del tamaño de la compañía.
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