UNA PROPUESTA QUE NO ELIMINA LOS CONCIERTOS CON LA SANIDAD PRIVADA

Juan Abarca analiza el anteproyecto de ley de Gestión Pública: “Más dificultades y más burocracia”

TAMPOCO PROHIBE LA COLABORACIÓN PÚBLICO PRIVADA

“La gestión indirecta pasa a tener carácter “excepcional” y cualquier fórmula de colaboración deberá justificar previamente”

Juan Abarca Cidón, presidente de HM Hospitales ha analizado con detenimiento los puntos más destacados del nuevo anteproyecto de Ley de Gestión Pública e Integridad del Sistema Nacional de Salud, aprobado recientemente en el consejo de ministros.

El directivo se muestra reticente a un texto que, tal y como ha reflejado en su último post de LinkedIn, aumenta las dificultades en la colaboración público-privada, aunque en ningún caso elimina los conciertos con la sanidad privada ni prohíbe las colaboraciones.

No obstante, sí que modifica de forma sustancial el enfoque de esta relación bidireccional al incrementar la burocracia.

A continuación, les mostramos las conclusiones íntegras del directivo:

Mas dificultades a la colaboración público-privada en el sistema sanitario

Ya he tenido acceso a la versión del anteproyecto de Ley de Gestión Pública e Integridad del SNS aprobada en el consejo de ministros.

La propuesta NO elimina los #conciertos con la #sanidadprivada ni prohíbe la colaboración público-privada.

De hecho, mantiene expresamente:

– los conciertos del artículo 90 de la Ley General de Sanidad,
– los convenios singulares,
– y determinadas fórmulas de gestión indirecta previstas en la Ley de Contratos del Sector Público para salvaguardar la particularidad del modelo catalán.

Lo que cambia de forma importante es el enfoque del sistema al introducir una nueva capa de burocracia y justificación.

Asi, la gestión indirecta pasa a tener carácter “excepcional” y cualquier fórmula de colaboración deberá justificar previamente:

– que no es posible la gestión directa,
– que la fórmula es sostenible económicamente, y
– que garantiza calidad, accesibilidad y continuidad asistencial.

Además, el anteproyecto:

– deroga la Ley 15/1997 la que permitía las #concesiones (las cuales están claramente en retroceso)
– crea órganos colegiados de evaluación previa,
– aumenta los requisitos de motivación y control,
– prioriza entidades sin ánimo de lucro

Eso sí, los contratos y conciertos ya existentes NO desaparecen ni se revierten automáticamente.

También llama la atención el tono del preámbulo, que hace afirmaciones muy contundentes sobre la superioridad de la gestión pública y atribuye a la colaboración privada problemas como la fragmentación, la pérdida de control o el deterioro de la sostenibilidad del sistema.

Esto es una visión claramente ideológica y mucho menos matizada de lo que realmente muestran muchas experiencias nacionales e internacionales.

En definitiva, el texto no supone el fin de la colaboración público-privada en el #SNS, pero sí un cambio político y jurídico relevante: la colaboración deja de plantearse como una herramienta organizativa más y pasa a considerarse una solución excepcional sometida a una supervisión mucho más intensa lo cual, en mi humilde opinión, difiere totalmente del papel que tiene hoy por hoy el sistema sanitario privado en nuestro sistema de Salud

Como decía ayer, creo que el #SNS debe de centrarse en tratar de introducir las reformas propias necesarias para ser más productivo y eficiente y no poner palos en la rueda a la única #herramienta que tiene para tratar de ayudar a descongestionar y aliviar los problemas de acceso y equidad que sufren a diario los ciudadanos.

Y por no ser sólo crítico, al menos la Ley exigirá a las CCAA que refuercen los mecanismos de control “incluyendo evaluaciones independientes de la eficiencia y calidad de los servicios y que publiquen indicadores por centro al menos una vez al año”
para todos sus centros.

Algo hay aprovechable..

A ver en qué queda finalmente y si se aprueba por el congreso…

#seguimos #palante

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