LA PREGUNTA DEL MILLÓN RESPONDIDA POR UN EXPERTO

Qué es Asuntos Públicos (y qué no). Habla Carlos Parry, presidente de APRI

NO ES LO MISMO VER LA ACTIVIDAD POLÍTICA EN LOS MEDIOS Y COMENTARLA EN CASA, QUE ENTENDER CÓMO SE TOMAN LAS DECISIONES PÚBLICAS Y QUÉ DEBEMOS HACER PARA EXIGIR TRANSPARENCIA

“Los profesionales que nos dedicamos a hacer Asuntos Públicos lo que hacemos es participar del proceso de cambio regulatorio legislativo, aportando con rigor y transparencia ideas o propuestas a los decisores políticos. Se trata de defender intereses legítimos, es decir, una empresa que, por ejemplo, se puede ver afectada por una regulación que tenga que ver con la parte medioambiental de su actividad productiva, tiene derecho a poder aportar y explicar cómo eso le afecta, positiva o negativamente, porque también puede ser en positivo, que todo el mundo piensa que esto de los Asuntos Públicos o lobby es algo negativo, y no, también trabajamos en positivo”

Comprender qué es Asuntos Públicos es clave, no solo en el ámbito profesional, sino también en la vida cotidiana. Acercar esta práctica a las empresas y los ciudadanos —que influye directamente en su día a día— resulta esencial para que deje de percibirse como algo lejano y se entienda como parte de nuestro entorno. Este conocimiento no solo mejora la comprensión del sistema democrático, sino que fomenta una participación más informada y crítica. Porque no es lo mismo observar a través de los medios de comunicación la actividad política y comentarla en el ámbito privado, que comprender cómo se adoptan las decisiones públicas y disponer de las herramientas para exigir transparencia, rendición de cuentas y una participación efectiva en los procesos que afectan al conjunto de la sociedad.

Carlos Parry, presidente de APRI, aborda este tema con PRNoticias, en un compromiso compartido de acercar los Asuntos Públicos a la sociedad a través de un enfoque claro y pedagógico. La entrevista profundiza en ideas fundamentales que giran alrededor de los Asuntos Púbicos: Qué son (y qué no), en qué se diferencian de la Comunicación, qué es lobby y qué hace un lobista, qué tiene que saber un político sobre la actividad del lobby, y qué debe saber el ciudadano. A partir de este marco, Parry responde a cuestiones clave que nos ayudan a entender este “mundo de los Asuntos Públicos” que tanto cuesta explicar en el día a día.

¿Qué es Asuntos Públicos?

Participar de ese proceso legislativo, del proceso ejecutivo, también de ese proceso de cambio regulatorio legislativo, aportando con rigor y transparencia ideas o propuestas a los decisores políticos. Al final se trata de defender intereses legítimos. Es decir, una empresa que, por ejemplo, se puede ver afectada por una regulación que tenga que ver con la parte medioambiental de su actividad productiva, y hay una regulación que le afecta a eso, pues tiene derecho a poder aportar y a poder explicar cómo eso le afecta, positivo o negativamente. También puede ser en positivo, que todo mundo piensa en estos asuntos públicos o en lobby, piensa en negativo. También trabajamos en positivo.

¿Qué hace un profesional de los Asuntos Públicos?

Defiende intereses de empresas privadas o de organizaciones, o también del tercer sector;, delante de los decisores políticos.

¿Cuál es la diferencia entre Asuntos Públicos y Comunicación?

La función de comunicación y la función que hacemos los profesionales de asuntos públicos, tienen que convivir porque nos necesitamos unos a otros. No hay una buena estrategia de asuntos públicos o de public affairs si no hay una buena estrategia de comunicación, y al revés tampoco. Los profesionales que nos dedicamos a los asuntos públicos conocemos lo nuestro. Nuestro público es el decisor político y los que se dedican a la comunicación conocen su público, que son los periodistas que transmiten esa información, esos mensajes que desde las empresas quieren transmitir. Entonces, tiene que ir coordinado y en una única estrategia.

¿Qué es lobby y qué hace un lobista?

Influir en las decisiones que toman los decisores políticos. Influir en positivo, porque tanto el término lobby como el término influir, a veces se mira con malos ojos, cuando al final no es una profesión que haya nacido ayer, tiene siglos de historia. Y lo que hacemos es contribuir al debate público. Es que una sociedad que no puede participar al 100% en las decisiones políticas que se toman, no es un país democrático.

¿Qué tienen que saber los políticos sobre la actividad del lobby?

En España estamos demandando una regulación que cumpla con lo que dice la Constitución, que reconoce el derecho a todos los ciudadanos a participar en la vida pública, en los asuntos públicos, en las decisiones políticas que se toman. Y, al final, la actividad del lobby, lo que hace un lobista, es defender intereses legítimos, de forma transparente, con rigor, compartiendo información basada en evidencia, basada no solamente en tu opinión personal, sino en unas fuentes que demuestren que lo que estás diciendo tiene una validez y lo que haces es transferir o aportar tu conocimiento al que va a tomar las decisiones. Los políticos no pueden saber de todo. Nosotros tampoco. No hay nadie en esta vida que pueda saber de todo. Y, a lo mejor, un diputado que está en seis comisiones no puede saber de las seis comisiones en las que tiene que tomar decisiones. Entonces, ahí juega un papel muy importante el lobista, porque le puede transmitir información que él puede valorar o no para tomar su decisión. Lo mejor que nos puede pasar es que el que tome las decisiones políticas lo haga en base a información y a datos. Siempre es bueno escuchar a todas las partes. No tienes por qué escuchar solamente a una parte de la historia. El decisor tiene que escuchar a todas las partes y, en base a eso, tomar una decisión que sea buena para el interés general de todos.

¿Qué tienen que saber los ciudadanos sobre la actividad del lobby?

El ciudadano tiene sus canales propios de comunicación con la administración, pero si es un problema colectivo, un problema que afecta a más personas, se pueden agrupar y asociar, y pueden contratar, si es un problema grave, los servicios de una empresa, una consultora que se dedique a los asuntos públicos, o contratar a un profesional. Al final, un profesional que les ayude a ver qué reto tienen. Imagínate que es una afectación a una urbanización nueva que están creando en algún sitio de crecimiento de Madrid y tiene un problema con la infraestructura. Se puede agrupar y recibir asesoramiento. Pero esta actividad está creciendo mucho es para el tercer sector y las ONG.

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