Tras realizar un exhaustivo análisis de oportunidades en Iberoamérica, la empresa Grupo Bricket llegó a la conclusión de que la República Dominicana es la ubicación perfecta para hacer crecer sus capacidades. Según explica su fundador y presidente, Mariano Briceño Yépez, el país cuenta con una ventaja comparativa inigualable por su posición en el corazón del Caribe, sirviendo de puente natural entre Europa, Latinoamérica y Estados Unidos.
Más allá de su ubicación geográfica, Briceño destaca el impecable desempeño económico de la isla: un crecimiento constante de 5% anual durante el último medio siglo, lo que lo ha convertido en el principal receptor de inversión extranjera directa de la región. Este éxito, asegura, se apoya en un marco institucional democrático y una política promercado en la que el gobierno facilita activamente la instalación del sector privado.
Aunque República Dominicana es mundialmente reconocida por su turismo, Briceño subraya que este sector representa apenas 12% de su Producto Interno Bruto (PIB). La robustez económica del país, habitado por 10 millones de personas y que espera recibir 12 millones de visitantes este año, se sostiene también en grandes exportaciones agrícolas, zonas francas industriales altamente exitosas, un rol clave como centro de logística global y la inyección anual de 12.000 millones de dólares en remesas.
Como “promotores de desarrollo”, Grupo Bricket ha transformado su manera de hacer negocios. Briceño explica que el paradigma ha cambiado: ya no se trata de simplemente firmar un contrato, sino de acompañar al cliente antes, durante y después de la compra. La empresa se enfoca en la “gestión de comunidad”, ocupándose de brindar una experiencia de convivencia y socialización que perdure en el tiempo, adaptándose a las etapas de la vida de los compradores.
Araya: sostenibilidad y calidad de vida
Actualmente, la compañía maneja entre seis y siete proyectos en el país, siendo “Araya” el más importante y su primera incursión en el concepto de turismo inmobiliario. Araya se concibe como una comunidad planificada que combina las comodidades de un resort con una solución integral de vida y la cercanía de servicios.
El rasgo más distintivo de Araya es su enfoque ecosustentable, avalado por la certificación internacional EDGE (Excellence in Design for Greater Efficiencies) otorgada por una organización del Banco Mundial (la Corporación Financiera Internacional, IFC). Esta certificación garantiza que el diseño del complejo reduce significativamente el consumo de electricidad, agua y materiales de construcción, reflejando un compromiso real de la empresa y sus residentes con el cuidado del medio ambiente.
El complejo estará conformado por 900 apartamentos de un mínimo de 86 metros cuadrados de construcción, distribuidos en edificios de tres niveles. El diseño ofrece opciones variadas: plantas bajas con patio, apartamentos tradicionales en el nivel intermedio y unidades superiores con terrazas flexibles.
Con precios que oscilan entre los 130.000 y 160.000 dólares, Araya está estratégicamente dirigido a un segmento joven y profesional. Sus compradores principales son técnicos y familias jóvenes que se trasladan a trabajar a zonas de gran auge como Punta Cana, así como inversores de Santo Domingo.
Además de ser una opción de vivienda principal, la empresa ofrece un servicio de administración inmobiliaria para aquellos propietarios que deseen rentabilizar su inversión a través del alquiler, permitiéndoles disfrutar del inmueble cuando lo deseen mientras generan retornos.
