PREVENCIÓN ACTIVA

¿Cuál es el éxito del buen estado físico y de salud de la Selección Española de Fútbol? 

¿SE PUEDEN EVITAR LAS ROTURAS FIBRILARES?

La Dra. Lucía Costafreda Hernández, de la Unidad de Prevención Precoz Personalizada en HM Hospitales, nos da las claves clínicas y el éxito de la prevención en la medicina deportiva que aplica la Selección Española.

‘El modelo español funciona porque integra la táctica deportiva dentro de la prevención, no al margen de ella. La medicina deportiva debe trabajar integrada en las demandas del equipo técnico y en continua comunicación con este para la toma de decisiones.

Existen acciones específicas del fútbol asociadas a riesgo de lesión: nosotros utilizamos el término “gesto deportivo asociado”. Por ejemplo, recibir una entrada (como le ocurrió a Rodri con Olise) es una situación de riesgo. Además, el riesgo de lesión se incrementa en los cambios de dirección, sprints, frenadas y en las zonas del campo donde se disputa la posesión con mayor intensidad.

La posición también es determinante: los mediocampistas presentan mayor frecuencia de lesión, seguidos de los defensas. Las acciones defensivas, como el ‘tackle’, explican la mayoría de las lesiones en defensas, al igual que el juego aéreo en el caso de los porteros.

Los tres pilares de la Selección Española son:

1. Individualización de la carga y el trabajo, ajustados al jugador, a sus antecedentes y a un estudio personalizado: tipo de ejercicio, repeticiones, tiempos de descanso, con datos de minutos, esfuerzos, sprints e intervalos que se revisan día a día, sobre todo ahora que los ciclos entre partidos han pasado a tener menos días de descanso y acumulan más fatiga.

Esto es prevención clínica pura: no es lo mismo la fatiga de jugadores como Pau Cubarsí, Aymeric Laporte, Marc Cucurella, Rodri y Lamine Yamal, que jugaron los 90 minutos, que la de un jugador que ha disputado menos minutos; pero esto también debe tener una visión global de estrategia de partido. Del mismo modo, no es la misma carga según el momento del partido: por ejemplo, en los últimos minutos puede haber mayor demanda y mayor incidencia de lesiones. Esto también se planifica y se gestiona desde la prevención.

2. Control del esfuerzo reactivo mediante el dominio del balón. Cuando el equipo domina los tiempos con posesión, reduce precisamente esos picos de aceleración-desaceleración descontrolada, que son el escenario de mayor riesgo; así, la lectura táctica y la prevención van de la mano. Por eso nuestro trabajo en equipo es fundamental.

3. Adaptación personalizada de tratamientos, nutrición, hidratación y descanso a las demandas de cada jugador. Debemos conocer a la perfección la historia deportiva y los antecedentes de cada uno.

El éxito físico de esta selección no se explica solo por la táctica ni solo por la medicina deportiva, sino por su integración: la posesión y el control de los tiempos del partido reducen los esfuerzos reactivos a máxima velocidad, que es el contexto de mayor riesgo de lesión muscular. Pero hay que preparar al jugador mucho antes; la preparación física es esencial para poder aguantar defensivamente, así como la planificación previa de toda la competición. El cuerpo médico, el cuerpo técnico y los preparadores físicos individualizan cada proceso de carga y recuperación para evitar lesiones y maximizar el rendimiento. Jugar mejor también significa lesionarse menos, siempre que esa filosofía táctica esté respaldada por un trabajo personalizado de todo el equipo hacia cada futbolista.

Seguiremos Informando…

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