LA BARRERA MIGRA, MIENTRAS MARLASKA…

…Veinticuatro horas después de lo que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, calificó como “un ataque a la integridad de España”, Ceuta ha estrenado una nueva infraestructura destinada a reforzar el control de su frontera marítima. Se trata de una estructura hinchable de aproximadamente 500 metros de longitud, con una altura que oscila entre los 30 y los 70 centímetros y que permanece sumergida hasta una profundidad máxima de un metro…

A esta medida se suma una segunda barrera de boyas que delimita un canal de navegación exclusivo para la Guardia Civil. El objetivo de este dispositivo es permitir la actuación de las patrulleras y, al mismo tiempo, sortear el obstáculo jurídico derivado de la sentencia del Tribunal Supremo del pasado 8 de julio, que prohibió las denominadas devoluciones en caliente de quienes alcancen a nado las costas españolas sin haber superado ningún elemento físico de contención. El Ministerio del Interior prevé implantar un sistema similar en Melilla.

La crisis ha dejado cerca de 80 fallecidos, entre personas ahogadas y otras que perdieron la vida aplastadas durante la avalancha. Según el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, la operación habría sido organizada por redes de tráfico de personas, a las que responsabiliza de haber promovido el intento masivo de entrada

Más allá del drama humano, los acontecimientos han provocado un visible enfrentamiento dentro del propio Gobierno. Marlaska cuestionó la capacidad de anticipación del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), organismo adscrito al Ministerio de Defensa, al considerar insuficiente su labor de inteligencia para prever un movimiento de tal magnitud.

La ministra de Defensa, Margarita Robles, evitó alimentar la polémica y respondió que se trata de “discusiones que no benefician a nadie, asegurando además que “todos los departamentos de inteligencia realizan un trabajo excepcional”. Una afirmación que, inevitablemente, invita a preguntarse cómo pudo producirse una situación de estas dimensiones sin que existiera una respuesta preventiva eficaz.

Más allá de las discrepancias políticas de chichinabo, los hechos vuelven a situar sobre la mesa el debate sobre la protección de las fronteras, la gestión de la inmigración irregular y la capacidad del Estado para anticipar y responder a episodios que, lejos de ser de presión migratoria, obedecen al cumplimiento de una hoja de ruta de diez años, desde la actualidad hasta 2036, que convierte a Marruecos en el socio militar americano más capaz del continente africano.

Así lo señala la orden legislativa USA vinculante que obliga al Pentágono a entregar dicha hoja de ruta al Congreso en 180 días tras su promulgación. Porque lo que USA está construyendo desde Marruecos es un “escudo occidental” para Israel.

José Antonio RULFO

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