EMPEZÓ EL CICLO “NO HAY OFICIO SIN CEAC”

Mounstruo Espagueti: en el mundo creativo no suele bastar con tener talento

LA ILUSTRADORA ANASTASIA BENGOECHEA ANALIZÓ EL FUTURO DE LA INDUSTRIA CREATIVA Y REIVINDICA EL CRITERIO HUMANO FRENTE AL AVANCE DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL

En un mercado laboral definido por el avasallante avance y a la vez volátil mundo de la tecnología, la simbiosis entre la formación técnica y la visión estratégica se ha consolidado como el factor determinante para el éxito profesional. En este contexto de transformación, CEAC ha empezado con una serie de encuentros en el que se reflexiona sobre el tema.

Así, CEAC FP de Madrid acogió ayer la sesión inaugural del ciclo “No hay oficio sin CEAC”, un encuentro que contó con la participación de Anastasia Bengoechea, conocida artísticamente como Monstruo Espagueti. La viñetista, publicista y creadora de contenido compartió las claves de una carrera construida sobre la autenticidad, ofreciendo una hoja de ruta pragmática para navegar los desafíos de la era digital.

¿Cuál es el presente y el futuro de las profesiones creativas?

En estos momentos el futuro es una incógnita. A nivel digital probablemente ya imaginamos que los creativos trabajaremos codo a codo con las IA igual que en prácticamente todos los demás ámbitos. Creo que además se va a revalorizar lo manual y artesanal. Hay que ser optimista y encontrar siempre nuevos caminos, con y sin IA.

¿La IA está destruyendo, específicamente, el área del diseño y la ilustración?

Ya le pides a la IA un diseño, un dibujo o una imagen y la hace en segundos. De momento se sigue necesitando el rigor y buen gusto. Puede que la IA esté encargándose de muchos diseños a nivel cotidiano, pero ya estamos viendo muchas quejas sobre su falta de gusto si no hay alguien detrás con criterio que maneje bien los prompts. De todos modos, no sabemos cuanto tardará en empezar a mejorar sola, pero ahí estaremos siempre abriendo nuevos caminos y avanzando con ella, si hace falta.

Si la técnica o la ejecución gráfica se automatizan, ¿qué competencias o habilidades crees que van a marcar la diferencia entre los profesionales creativos en los próximos años?

Como decía, creo que el futuro del diseño gráfico irá codo con codo con la tecnología. Hay muchos terrenos en los que la IA de momento no avanza. En el humor gráfico por ejemplo que es mi profesión principal, la IA no ha arrancado todavía. Los chistes no son su fuerte.

Háblanos de tu carrera y cómo las redes sociales la han ayudado. En tu caso, ¿cuánto de intuición hubo a la hora de convertir a Monstruo Espagueti en un referente?

Las redes sociales han sido primordiales en mi carrera porque, además, estuve en un buen momento para darme a conocer. Les debo mucho, pero hay que manejarlas con estrategia, conocer bien sus reglas e intentar ser audaz porque consumen nuestro bien más valioso: el tiempo.

Tus viñetas tienen un estilo gráfico deliberadamente imperfecto y un tono directo. En un entorno saturado de estímulos visuales pulidos, ¿cómo se construye una voz propia que conecte sin caer en las fórmulas de lo que “funciona” en el algoritmo?

Mi forma de comunicarme es reflejo de mi personalidad. Soy una persona espontánea y directa, amante de la imperfección. El perfeccionismo es enemigo de la creatividad y, además, es un escudo para esconderse y no mostrar lo que haces al mundo.

Hay un tabú clásico en el mundo creativo sobre hablar de dinero y ventas. ¿Cómo fue tu transición de “hacer dibujos” a gestionar una carrera profesional con clientes, presupuestos y facturación?

Soy licenciada en Publicidad y ya había trabajado en oficinas en España y Reino Unido. Empecé a dibujar a los 30 años, así que ya conocía el mundo profesional.

¿Cómo ha cambiado tu relación con las redes sociales desde tus inicios hasta hoy, teniendo en cuenta la presión constante por producir contenido?

A mí me encantan las redes, pero tengo que llevar una disciplina mental para no caer en su agujero de gusano. Además, la disciplina es clave cuando eres autónoma y multifacética.

¿Qué errores comunes cometen los creativos al intentar monetizar su trabajo o al fijar el valor de lo que hacen?

Esa parte es muy complicada, especialmente al inicio, cuando el mero hecho de que te paguen ya te parece un logro. Creo que es importante tener a alguien que hable de dinero por ti, por lo menos hasta que tengas experiencia y entiendas cómo funciona ese tema. Las marcas ayudan mucho a los creadores, pero también pueden llegar aprovecharse de gente inexperta y no pagarles lo que se merecen.

La precariedad y el burnout son habituales en las profesiones creativas. ¿Cómo se combina la autoexigencia creativa con la necesidad de mantener un negocio rentable y mentalmente sostenible en el tiempo?

Pues se combina muy regular. Como decía, hay que ser muy ninja y mantener una ética de trabajo y una profesionalidad constantes porque la competencia es alta. Cuando yo empecé en las redes había un pastel a repartir, pero ahora hay muchísima gente luchando por conseguir una parte de ese pastel.

¿Qué conocimientos de negocio o estrategia consideras indispensables para cualquier ilustrador o diseñador que esté empezando hoy?

El tema es que en el mundo creativo no suele bastar con tener talento en lo tuyo; tienes que ser relaciones públicas, gestor, creador de contenido y muchas profesiones más en una. La motivación tiene que estar siempre alta y es difícil en el día a día.

Si tuvieras que resumir en una viñeta el mayor reto de ser creador en la actualidad, ¿cuál sería el remate?

Es un momento extraño, pero también emocionante. No sabemos a dónde leches vamos, pero vamos con una sonrisa.

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