El concepto de “farmear aura” consiste en acumular puntos imaginarios de carisma cada vez que alguien protagoniza una escena especialmente épica, elegante o memorable. Pero en esta nueva versión política del juego, el PSOE ha decidido modificar ligeramente las reglas: aquí no se farmea aura, se farmea corrupción.
La competición comienza con un marcador en blanco y varios participantes dispuestos a escalar posiciones. Cada investigación suma puntos, cada nuevo nombre que aparece en un sumario activa un multiplicador y cada jornada judicial abre la posibilidad de conseguir una nueva marca personal. A estas alturas, la sátira ya no necesita siquiera inventarse las pruebas: basta con seguir la actualidad y actualizar la clasificación.
El contexto tampoco ayuda al partido. La Audiencia Nacional mantiene abierta la investigación alrededor de Leire Díez y las supuestas maniobras destinadas a obtener información contra investigadores y fiscales, mientras la gerente del PSOE declaró esta semana como investigada y señaló a Santos Cerdán, exsecretario de Organización, como responsable de determinados encargos ahora bajo la lupa judicial. Todo ello continúa en fase de investigación y sin que una imputación implique culpabilidad.
Bienvenidos a los Juegos de Ferraz
La gracia del vídeo consiste en imaginar que todo esto deja de ser un problema para convertirse directamente en una competición. Ya no hay ruedas de prensa incómodas, comités de crisis ni argumentarios intentando explicar quién conocía a quién. Hay clasificación general. Vídeo vía Instagram: froilan_rey_
Uno suma por aparecer mencionado. Otro adelanta gracias a una declaración judicial. Un tercero consigue bonus si la UCO entra en escena. Y desde el banquillo alguien pregunta cuánto falta para alcanzar el récord histórico.
El objetivo ya no sería conseguir +10.000 de aura, sino sobrevivir a una modalidad bastante más complicada: terminar la legislatura sin desbloquear un nuevo personaje.
Porque el juego tiene además una característica peligrosa. Cuando parece que alguien ha conseguido ponerse primero, aparece una nueva pieza del sumario y el ranking vuelve a cambiar.
Del “+1.000 de aura” al “+1.000 de caso”
Internet ha conseguido así actualizar la sátira política para una generación que ya no necesita largas explicaciones. Antes se hablaba de desgaste institucional, responsabilidades políticas y crisis reputacionales. Ahora basta con colocar un contador encima de cada dirigente.
Nuevo escándalo: +500. Nueva investigación: +1.000. Comparecencia ante el juez: combo.
La caricatura exagera deliberadamente la realidad y no significa que todos los señalados hayan cometido delitos. Existen investigaciones abiertas, personas investigadas y procedimientos en diferentes fases, y para todos ellos rige la presunción de inocencia.
Pero ese pequeño detalle jurídico no impide que la imagen política para el PSOE sea cada vez más difícil de gestionar.
Porque mientras en TikTok unos compiten por parecer más interesantes, en esta versión de Ferraz la pregunta es bastante menos glamurosa:
¿quién conseguirá farmear más corrupción antes de que termine la partida?
