DÍA MUNDIAL DEL ALZHÉIMER

El Alzheimer avanza hacia un diagnóstico biológico para elegir tratamientos más personalizados

CÓMO MEJORAR CON NUEVAS TERAPIAS

Los biomarcadores en sangre y líquido cefalorraquídeo permiten identificar la patología en fases más tempranas y determinar qué pacientes pueden beneficiarse de las nuevas terapias

El abordaje del Alzheimer está entrando en una nueva etapa en la que los síntomas dejan de ser el único punto de partida para diagnosticar la enfermedad. La incorporación de biomarcadores permite detectar los cambios biológicos asociados a la patología y avanzar hacia un diagnóstico molecular más preciso. Este cambio cobra especial relevancia con la llegada de nuevas terapias capaces de actuar sobre la acumulación de proteína beta-amiloide y ralentizar la progresión de la enfermedad.

En este escenario, la Medicina de Laboratorio adquiere un papel cada vez más relevante. El análisis de biomarcadores en sangre o líquido cefalorraquídeo, combinado con la valoración clínica y las técnicas de neuroimagen, permite confirmar la presencia de la patología y aportar información para orientar las decisiones terapéuticas. La identificación biológica resulta especialmente importante ante los tratamientos antiamiloide, ya que no todos los pacientes con deterioro cognitivo presentan necesariamente Alzheimer.

La evolución de estas herramientas será uno de los asuntos abordados en el XX Congreso Nacional del Laboratorio Clínico (LABCLIN 2026), que se celebrará del 25 al 27 de noviembre en Barcelona. El encuentro reunirá a especialistas en Medicina de Laboratorio para analizar los avances en diagnóstico, pronóstico y tratamiento de distintas enfermedades, además de abordar el futuro de la Genética Asistencial y la Reproducción Humana Asistida.

Los biomarcadores sanguíneos abren una nueva vía

Entre los marcadores que están despertando mayor interés se encuentra la proteína tau fosforilada, especialmente la p-tau217, cuya presencia puede aportar información sobre la patología de Alzheimer. Aunque los biomarcadores en líquido cefalorraquídeo constituyen ya una herramienta consolidada, los análisis sanguíneos plantean la posibilidad de realizar pruebas más accesibles, rápidas y menos invasivas.

La presidenta de la Comisión de Neurología de la Sociedad Española de Medicina de Laboratorio (SEMEDLAB), la doctora Mireia Tondo, apunta hacia un futuro en el que no será suficiente con analizar un único marcador. La combinación de diferentes biomarcadores podría permitir determinar si existe patología de Alzheimer, en qué fase se encuentra, si concurren otras enfermedades y cómo evoluciona el daño neuronal. Esta información puede contribuir a seleccionar de forma más precisa a los pacientes candidatos a determinadas terapias y evitar tratamientos innecesarios cuando el deterioro cognitivo tenga otro origen. El objetivo último es avanzar hacia una Medicina de Precisión capaz de adaptar el diagnóstico, el tratamiento y el seguimiento a la biología concreta de cada paciente.

Seguiremos Informando…

Salir de la versión móvil