VISTO EN REDES

El jurado no quiere “sustillos”: Decisión libre pero con Begoña

LA SÁTIRA IMAGINA AL PSOE ENFRENTÁNDOSE AL JURADO POPULAR CON UNA ÚNICA PETICIÓN: MÁXIMA INDEPENDENCIA, PERO SIN SORPRESAS DESAGRADABLES

Libertad absoluta para decidir, imparcialidad total y ninguna presión. Eso sí, en esta parodia convendría que el resultado dejara tranquilos a Begoña Gómez y al PSOE

Begoña Gómez acabará ante un jurado popular por los presuntos delitos de tráfico de influencias y malversación después de que el juez Juan Carlos Peinado haya abierto juicio oral. La Fiscalía y la defensa reclaman su absolución y Gómez niega haber cometido delito alguno.

Hasta aquí, la realidad judicial. A partir de aquí empieza la sátira.

El mensaje al futuro tribunal parece sencillo: ustedes son ciudadanos independientes, libres, imparciales y soberanos para alcanzar la conclusión que consideren oportuna. Pero sustillos, los justos. Porque una cosa es confiar en el pueblo y otra bastante diferente dejarlo completamente suelto delante de una urna, unas pruebas y un veredicto. Vídeo vía TikTok: @babaguyo.creations

Un jurado libre… pero que no se despiste

El Gobierno ha asegurado públicamente que confía en que el jurado popular sea “ecuánime” y haga justicia, al tiempo que denuncia el “escarnio público” sufrido por la esposa del presidente.

Otros partidos, como PNV y Bildu, han expresado dudas sobre la posibilidad de encontrar ciudadanos completamente ajenos a un procedimiento que lleva más de dos años ocupando titulares. La parodia recoge precisamente esa inquietud y la lleva hasta el absurdo: elegir cuidadosamente a ciudadanos que no estén contaminados por el ruido mediático, comprobar que escuchan todas las partes y, por supuesto, confiar plenamente en su criterio.

Aunque desde Ferraz, por si acaso, mejor tener preparado el desfibrilador.

Porque el concepto de “jurado independiente” resulta estupendo hasta que uno recuerda el pequeño detalle de que nadie puede controlar qué decidirán nueve ciudadanos después de escuchar el juicio.

El traje nuevo del jurado

En esta particular versión socialista de la Justicia, nadie pretende influir en nadie. Faltaría más. Solo se desea que el tribunal escuche, analice, valore y llegue por sí mismo a la decisión correcta. ¿Y cuál sería la correcta?

Ahí la sátira prefiere no entrar en detalles. Digamos simplemente que en Moncloa agradecerían que el sobre del veredicto no contuviera demasiadas emociones fuertes. Porque después de dos años y medio de procedimiento, recursos, titulares y acusaciones cruzadas, la llegada del jurado introduce un factor difícil de introducir en cualquier argumentario político: la incertidumbre.

Y contra eso todavía no existe asesor de comunicación que valga. El juicio deberá celebrarse con todas las garantías y será el tribunal quien valore las pruebas. Hasta entonces, Begoña Gómez conserva plenamente la presunción de inocencia.

Pero en la versión de Visto en redes, la consigna es mucho más sencilla: que el jurado decida lo que quiera.

Siempre que no dé un sustillo.

Salir de la versión móvil