LA FREGONA DE DONALD TRUMP

…La presencia de Delcy Rodríguez en la Asamblea General de Naciones Unidas ha dejado una de las imágenes políticas más reveladoras de la jornada. La presidenta encargada de Venezuela recorrió el hemiciclo para acercarse a Pedro Sánchez y pedirle que España mantuviera abierto el canal de diálogo sobre el futuro de su país. Sánchez respondió, según fuentes del Gobierno español, que España seguirá comprometida con Venezuela y con el futuro de la región. La conversación fue breve, pero la fotografía —Rodríguez de pie, Sánchez sentado y atendiendo su aproximación— convirtió un intercambio diplomático en una escena de enorme valor político.,,

Porque en política internacional las palabras pesan, pero las imágenes suelen viajar más rápido. Rodríguez consiguió presentarse ante las cámaras como una dirigente capaz de cruzar la sala de Naciones Unidas y hablar directamente con el presidente del Gobierno español. Para Caracas, la escena refuerza una idea que su actual dirección política intenta proyectar desde comienzos de 2026: Venezuela vuelve a ocupar espacios internacionales de los que llevaba años prácticamente ausente.

Y apenas unas horas después llegó la fotografía verdaderamente decisiva. Donald Trump y Delcy Rodríguez mantuvieron en Nueva York su primer encuentro cara a cara desde que ella asumió la presidencia interina tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses el pasado enero. La cita se celebró en el hotel Lotte New York Palace, durante una recepción organizada por Trump con motivo de la Semana de Alto Nivel de Naciones Unidas. Participaron también, entre otros, Marco Rubio, Scott Bessent, Susie Wiles y Stephen Miller.

Rodríguez calificó posteriormente la reunión de «histórica» y aseguró que habían hablado del fortalecimiento de las relaciones bilaterales y de cooperación en sectores estratégicos como energía, minería y seguridad. También agradeció a Trump el respaldo estadounidense al proceso de reincorporación de Venezuela a los organismos y foros multilaterales. El encuentro se celebró a puerta cerrada y sin acceso de la prensa.

Ahí está probablemente la fotografía que mejor resume la nueva Venezuela. Durante años, el chavismo construyó buena parte de su discurso político alrededor de la confrontación con Washington. Ahora es precisamente Washington quien mantiene una interlocución directa con la dirigente que sucedió a Maduro y quien ocupa una posición central en la reorganización económica y diplomática del país. Reuters ha informado de negociaciones sobre petróleo, minería, deuda y acceso a financiación internacional, mientras Caracas intenta reconstruir sus relaciones con organismos como el FMI, el Banco Mundial y el BID.

España intenta, entretanto, conservar un espacio propio en ese tablero. Sánchez había mantenido una relación prácticamente congelada con Maduro, pero su Gobierno ha abierto cauces con Rodríguez y busca preservar influencia política y económica en un país donde existen importantes intereses españoles. El acercamiento de Rodríguez a Sánchez en la ONU no es, por tanto, una anécdota de pasillo. Forma parte de una batalla diplomática mucho mayor por no quedar fuera de la Venezuela que está naciendo después de Maduro.

Y en uno de los márgenes más incómodos de esa fotografía permanece María Corina Machado. La dirigente opositora recibió el Premio Nobel de la Paz de 2025 por su defensa de los derechos democráticos y de una transición pacífica en Venezuela, pero actualmente permanece fuera del país. Su equipo asegura que esta misma semana ha intentado regresar desde Panamá en tres ocasiones y que se le ha impedido viajar; serían al menos siete intentos de retorno desde que salió de Venezuela para recibir el Nobel. Reuters también ha informado de las reticencias de Washington ante un regreso inmediato de Machado por temor a que pueda alterar el proceso político respaldado por Estados Unidos.

Esa es quizás la paradoja política más difícil de ignorar: la mujer premiada internacionalmente por encarnar la oposición democrática continúa fuera de Venezuela mientras Delcy Rodríguez habla con Sánchez, negocia con organismos financieros internacionales y se fotografía con Donald Trump.

Venezuela ha cambiado de fotografía.

Lo que todavía está por decidir es cuánto ha cambiado realmente de sistema.

José Antonio RULFO

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