25 DE SEPTIEMBRE: DÍA MUNDIAL DEL FARMACÉUTICO

La industria farmacéutica cambia el registro y busca perfiles híbridos

LAS EMPRESAS DEMANDAN CONOCIMIENTOS CIENTÍFICOS, PERO TAMBIÉN COMPETENCIAS REGULATORIAS, DIGITALES Y DE NEGOCIO

 

 

La industria farmacéutica supera los 56.000 empleos directos en España, mientras que la tecnología sanitaria ya genera más de 54.000 puestos de trabajo con un 96% de contratación indefinida.

La industria farmacéutica, biotecnológica y de tecnología sanitaria atraviesa una etapa de crecimiento que también está transformando el acceso al mercado laboral. La industria farmacéutica innovadora supera ya los 56.000 empleos directos en España, más de 270.000 si se tienen en cuenta los puestos asociados, mientras que el sector MedTech genera más de 54.000 empleos, con un 96% de contratación indefinida. A ello se suma un ecosistema biotecnológico formado por 1.014 empresas y responsable de alrededor del 1,2% del PIB nacional.

Este crecimiento no ha simplificado la incorporación de nuevos profesionales. Las compañías demandan perfiles cada vez más especializados, capaces de combinar conocimientos científicos con competencias regulatorias, digitales y de negocio. Aunque farmacéuticos, biólogos, químicos, ingenieros biomédicos y otros profesionales sanitarios continúan siendo perfiles esenciales, el conocimiento técnico ya no resulta suficiente. Asuntos regulatorios, ensayos clínicos, farmacovigilancia, market access, calidad, análisis de datos, inteligencia artificial aplicada a la salud, comunicación científica o gestión de proyectos ganan peso en las ofertas laborales.

También adquieren importancia habilidades transversales como la resolución de problemas, la adaptación al cambio, el trabajo en equipos multidisciplinares y la capacidad para conectar los ámbitos científico y empresarial. “Hoy la empleabilidad en salud ya no depende solo de haber estudiado una disciplina concreta, sino de saber traducir ese conocimiento a las necesidades reales de una industria altamente regulada y tecnológica”, explica Irene Campos, CEO y cofundadora de Farma Leaders Talento.

Nuevas salidas profesionales y una formación más especializada

Para muchos jóvenes, la principal dificultad llega al finalizar la universidad, cuando descubren puestos especializados que apenas aparecen en los itinerarios académicos tradicionales. Es el caso de posiciones como Medical Science Liaison (MSL), Regulatory Affairs, Clinical Research Associate (CRA), Pharmacovigilance, Access o Product Specialist en MedTech. Entre los perfiles que más dudas generan están el MSL, que mantiene contacto con hospitales y especialistas para divulgar información científica, y el Medical Advisor, con una función más estratégica desde las oficinas centrales. Según Farma Leaders Talento, el salario de un MSL parte de los 35.000-45.000 euros en los primeros años y puede superar los 75.000 euros en puestos directivos.

En este contexto, la formación especializada se está convirtiendo en un puente entre la universidad y las necesidades de la industria. Másteres y programas específicos permiten conocer el funcionamiento de las compañías farmacéuticas y MedTech, adquirir lenguaje sectorial, trabajar con casos reales y entrar en contacto con profesionales en activo. “La brecha no está tanto en el talento como en la capacidad de interpretar qué perfiles demanda realmente la industria y cómo construir una candidatura alineada con esas necesidades”, señala Campos, que defiende que esta formación no sustituye a la universidad, sino que facilita que el talento esté mejor preparado y sea más visible para las empresas.

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