VISTO EN REDES

Demasiado pobre para un piso protegido: el nuevo milagro de la vivienda

UNA JOVEN EN TARRAGONA CUENTA QUE HA QUEDADO FUERA DE UNA PROMOCIÓN DE ALQUILER ASEQUIBLE POR NO ALCANZAR LOS INGRESOS MÍNIMOS EXIGIDOS

Si no puedes pagar un alquiler normal, pide uno protegido. Y si tampoco ganas suficiente para el protegido, enhorabuena: acabas de completar el círculo perfecto de la vivienda en España.

Hay momentos en los que la burocracia consigue fabricar situaciones que parecen escritas para una comedia.

Una joven de Tarragona se ha hecho viral después de contar en redes que intentó acceder a una promoción de 192 viviendas protegidas de alquiler asequible y terminó excluida por una razón difícil de digerir: sus ingresos no alcanzaban el mínimo establecido.

Es decir, simplificando mucho la paradoja: demasiado pobre para acceder a un piso destinado precisamente a quienes necesitan un alquiler más asequible.

La promoción es Les Oliveres, situada entre Bonavista y Campclar. Los precios anunciados partían de unos 427 euros mensuales para los pisos más pequeños y aumentaban dependiendo de las características de la vivienda.

Hasta aquí, todo parece encajar.

El problema comienza cuando llegan los requisitos.

Para necesitar ayuda hay que necesitarla lo justo

Una persona que quisiera optar individualmente a estas viviendas debía acreditar unos ingresos anuales superiores a 19.244 euros y no sobrepasar los 51.318 euros.

La joven explica en el vídeo que declaró alrededor de 21.800 euros en el ejercicio anterior, pero que sus ingresos actuales rondan los 1.500 euros mensuales y que finalmente quedó excluida por no alcanzar el umbral requerido en el periodo que se tuvo en cuenta.

Y entonces aparece esa maravillosa tierra de nadie inmobiliaria que tantos jóvenes empiezan a conocer.

No ganas suficiente para pagar cómodamente los precios del mercado libre, pero tampoco cumples necesariamente las condiciones económicas para acceder a determinadas promociones protegidas.

Traducido al idioma administrativo: vuelva usted cuando sea un poquito menos pobre.

Independizarse, nivel experto

La protagonista plantea en el vídeo una pregunta bastante sencilla: si una persona con un sueldo modesto no puede acceder a determinadas viviendas protegidas, ¿qué alternativa tiene?

Seguir con sus padres, compartir piso durante años o marcharse suficientemente lejos como para encontrar un alquiler que pueda asumir, añadiendo después el coste del desplazamiento.

El caso tiene además un contexto poco tranquilizador. Tarragona ha experimentado un fuerte crecimiento del número de personas inscritas para solicitar vivienda protegida durante los últimos años, mientras la oferta continúa siendo limitada.

Por eso la historia ha conectado tan rápidamente en redes. Más allá del caso particular, representa esa sensación de videojuego imposible en la que se ha convertido la emancipación para parte de los jóvenes.

Primero necesitas un sueldo.

Después necesitas que ese sueldo permita pagar un alquiler.

Si no puedes, buscas vivienda protegida.

Pero cuidado.

Porque para ser pobre en España también puede hacer falta alcanzar el mínimo exigido.

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