TRAS LAS RIADAS DE OCTUBRE DE 2024

La Generalitat amplía un 61% las zonas inundables tras la DANA elevando el riesgo sobre miles de hectáreas

AMPLÍA LAS RESTRICCIONES PARA CONSTRUIR EN ZONAS DE RIESGO

La nueva cartografía aumenta de 27.162 a 43.779 hectáreas el territorio expuesto a inundaciones en las áreas más afectadas. La revisión contempla restricciones urbanísticas y nuevas exigencias para construir viviendas en las zonas de mayor peligrosidad.

La Generalitat Valenciana ha ampliado un 61,2% la superficie considerada inundable en las zonas más afectadas por la DANA del 29 de octubre de 2024. La revisión del Plan de Acción Territorial sobre Prevención del Riesgo de Inundación (Patricova) eleva de 27.162 a 43.779 hectáreas el territorio sujeto a peligrosidad, después de constatar que las riadas superaron los escenarios contemplados en la cartografía anterior. El nuevo mapa, presentado por el vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación, Vicente Martínez Mus, pretende adaptar la planificación territorial a episodios extremos como el que dejó 233 víctimas mortales en la provincia de Valencia.

La primera fase del estudio se centra en cuatro ámbitos especialmente afectados: el Alto Magro, el Bajo Magro, los barrancos de l’Horta Sud y el Bajo Turia, aguas abajo del embalse de Loriguilla. Los trabajos de detalle abarcan 51 municipios, mientras que otros 34, hasta completar los 85 incluidos en el análisis de la Generalitat, han sido objeto de algún tipo de estudio. El incremento más pronunciado se registra en l’Horta Sud, donde la superficie inundable pasa de 7.301 a 16.478 hectáreas, un 125,7% más. En el Bajo Turia, la extensión aumenta de 7.621 a 13.903 hectáreas, mientras que en las zonas del Alto y Bajo Magro el crecimiento ronda el 9%.

Nuevas restricciones para construir en las zonas de riesgo

La actualización del Patricova incorpora siete niveles de peligrosidad y escenarios con periodos de retorno de 25, 100, 500 y 2.000 años. En función del riesgo, el documento establece limitaciones para nuevas edificaciones y reformas integrales, además de prohibiciones para determinadas construcciones en las zonas más expuestas. Entre las medidas planteadas figura elevar las viviendas para adaptarlas a las cotas de inundación y, cuando el calado previsto sea inferior a 80 centímetros, situarlas al menos a esa altura y complementar la protección con medidas de autoprotección. En los niveles de mayor peligrosidad también se contemplan restricciones a determinadas construcciones y a usos especialmente vulnerables.

La revisión se apoya en el análisis de 11.720 datos procedentes de 1.090 pluviómetros y en modelos hidráulicos que permiten representar escenarios extremos que no estaban suficientemente recogidos en la cartografía vigente. Según los responsables del estudio, la DANA evidenció que las inundaciones de esta magnitud pueden producirse aunque su probabilidad sea muy baja. El documento plantea combinar infraestructuras hidráulicas, restauración hidrológico-forestal y soluciones basadas en la naturaleza, además de mejorar la evacuación y la autoprotección e incorporar zonas de laminación e infraestructuras verdes.

La Generalitat abrirá un periodo de información pública de 20 días hábiles para que ciudadanos y entidades puedan presentar observaciones antes de la aprobación definitiva de esta primera fase, que también será comunicada a los municipios afectados y a la Confederación Hidrográfica del Júcar. El análisis deja, además, una advertencia sobre la planificación urbanística: de los 74 municipios evaluados en este apartado, solo 12 habían adaptado sus planes generales estructurales al riesgo de inundación. La Administración autonómica prevé extender progresivamente la revisión al conjunto de la Comunitat Valenciana.

Seguiremos Informando…

Salir de la versión móvil