Es una broma lo del amigo de las encuestas, del gran pope, al que echaron de una patada en el culo de su trainera… Le he visto, conocido, sufrido, olido y alucinado desde el primer momento de su llegada a este proceloso mundo. De hecho uno de sus grandes protectores nos invitó a comer a su casa, la verdad es que habría quedado mejor con un té y menos obras de arte incomprensiblemente caras y feas…
Ban Ban, como le conocían en el cole. El Pelos, como su homónimo valenciano, cuando se dejó la melena… el protector, ya fuese por él o por Rapunzel (niña hechicera, paga tú con la chequera), de los que fueron sus equipos y guardadores de secretos… ¡Es de los nuestros me decía Rapunzel! ¿Uno de los nuestros? Gran película, como la de Rocky Chaparro
Rocky, éste no su jefe, se queja porque todos contamos lo mismo: ‘Me ha engañado’…
Acabo aquí y comenzaré allí… porque esto no es el principio, es un apunte. Como la llamada al delegado del gobierno (figura incomprensible y franquista donde las halla), en la que con el teléfono apagado hablaba de encontrar sitio en un sitio donde no había sitio… todo un lío, como su peinado, su casa, su libro, sus fichas de ajedrez y sus primos los del carnicero de Donosti…
Reír y danzar, mientras las gárgolas se llenan de agua, las calles de fuego y la previsión de huracanes que vuelen por los aires a los mal aireados seres.
FUNKO…
