El accidente ferroviario de Urda, en Toledo, también ha encontrado en las redes sociales un espacio de información, conmoción y debate. Los vídeos muestran cómo un suceso de estas características trasciende rápidamente el lugar de los hechos para convertirse en una conversación colectiva.
Teorías e hipótesis sobre cómo ha podido suceder el accidente consiguen miles de reacciones que contribuyen a drenar socialmente la rabia y la indignación. La gente necesita reconstruir lo sucedido desde diferentes perspectivas, mientras crecen las preguntas sobre la seguridad ferroviaria y las posibles responsabilidades. En medio de la preocupación, las redes vuelven a demostrar su capacidad para dar respuestas al vacío informativo de las autoridades competentes. Aquí una muestra de lo que la IA es capaz de hacer, antes que los investigadores.
