PEDRO SÁNCHEZ Y JOSÉ MANUEL ALBARES POSICIONAN EL RELATO

Washington como argumento electoral: la lectura española de las midterms

LA VICTORIA DEMÓCRATA SE HA INTERPRETADO COMO ALGO MÁS QUE UNA DERROTA DE TRUMP

La victoria demócrata se convierte en un recurso discursivo para cuestionar la idea de crecimiento de la derecha y presentar las elecciones del 29-N como parte de una dinámica política internacional

Las elecciones de medio mandato celebradas el 3 de noviembre en Estados Unidos, que han supuesto una importante derrota para el Partido Republicano de Donald Trump y la recuperación del control de las dos cámaras del Congreso por parte de los demócratas, han tenido una rápida traslación al debate político español. El resultado se produce a 25 días de las elecciones generales del 29 de noviembre y ha sido utilizado por los principales representantes del Gobierno para establecer un paralelismo entre la evolución política estadounidense y el escenario electoral español. Las reacciones del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, no se han hecho esperar.

Pedro Sánchez fue el primero en trasladar el resultado al terreno electoral español. A primera hora del miércoles 4 de noviembre publicó un mensaje en su cuenta oficial de X, recogido por los medios alrededor de las 09:55 horas. En él afirmó que «la sociedad estadounidense votó contra las políticas que solo empobrecen», contra «el odio», «el machismo», «el negacionismo climático» y «los privilegios de las élites».

Sánchez estableció una conexión directa con los procesos electorales de Brasil y Estados Unidos: «Ocurrió en Brasil. Acaba de ocurrir en EE. UU. Y ocurrirá pronto en España». El presidente del Gobierno concluyó dirigiéndose expresamente a Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal: «La ola ultra a la que pretenden subirse Feijóo y Abascal ya no crece: se desmorona». La intención es clara: presentar la derrota republicana como un síntoma de debilitamiento de la derecha internacional y proyectar ese cambio de tendencia sobre las elecciones del 29-N.

José Manuel Albares, por su parte, reforzó ese mismo marco discursivo desde el ámbito institucional. El ministro realizó sus declaraciones a las 09:51 horas del 4 de noviembre, en una atención a los medios previa a la reunión de cancilleres de la XXX Cumbre Iberoamericana, celebrada en Madrid. Calificó el resultado demócrata de «victoria de dimensiones históricas, casi espectacular», que, según señaló, ni siquiera los sondeos habían podido detectar.

Pero su intervención fue más allá de la valoración electoral: «Yo estoy convencido de que esa ola va a continuar en España, porque aquí en España el 29 de noviembre está en juego exactamente lo mismo que se ha estado dirimiendo en todas estas elecciones». Albares definió esa disputa en términos de dos modelos contrapuestos: «la cooperación, el diálogo y el Derecho Internacional» frente a «la ley del más fuerte, la ley de la selva». Su intención fue dar una dimensión internacional y de valores a la competición electoral española, vinculando el resultado estadounidense con una supuesta tendencia favorable a las posiciones que defiende el Gobierno.

La estrategia discursiva se articula en torno a tres movimientos: internacionalizar el relato, presentando los resultados de Brasil y Estados Unidos como parte de una misma tendencia; establecer una dicotomía entre dos modelos políticos, cooperación frente a confrontación y diálogo frente a ley del más fuerte; y trasladar esa contraposición al escenario español, identificando a PP y Vox con el espacio político de Trump. Así, las midterms dejaron de ser únicamente una noticia de política estadounidense y se convirtieron en un recurso de comunicación electoral en España.

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