Sábado, 27 Febrero 2016 01:36

Raphael en 'Dos días y una noche': “Me quedan muchos sueños, me encontraré lo que me tenga que encontrar, haciendo cosas”

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La entrevista de Susanna Griso a Raphael en Dos días y una noche ha resultado poco cercana. A pesar de que a Susanna se la ve ya más suelta en el formato, quedó pesada y no fluyó como debería. Así, la presentadora visitaba esta vez la casa de Raphael, y se encontraba allí también con su hijo y representante Manuel Martos, que describía a su padre: “ni mi padre, ni mi madre son de mandar”, decía, mientras Raphael admitía reconocerse en su hijo a su misma edad.

Pese a intentar indagar algo más en el alma del cantante, Griso se quedó en la superficie ya que Raphael no se dejaba. Además, el cantante giró en torno a un discurso algo egocéntrico. Susanna comenzó preguntándole por sus nuevos proyectos, entre ellos, la participación en la película de Alex de la Iglesia: “me divertía el guión y me divierte Alex”, le contestaba Raphael.

El Raphael más íntimo en Dos días y una noche: Natalia es más que una pasión. Es una forma de vida”

En su plano más íntimo Susanna no consiguió escarbar mucho. La presentadora le preguntó por la relación con su mujer y la pasión más allá de los setenta años. “Natalia se enamoró de mí supongo, por la persona que soy. Natalia es más que una pasión, es una forma de vida”, respondía tímidamente. “La pasión más allá de los 70 es un momento maravilloso. Nuestro amor sigue cociendo y hay que cuidarlo porque como todo en la vida, se va. El sexo cuando hay amor está bien” le respondía a Susana Griso cuando ésta le preguntaba cómo lo vive a su edad. “Cuando me casé ya no he tenido aventuras de esas” contestaba Raphael refiriéndose al “sexo sin amor”.

Para su madre y sus hijos, también tuvo unas palabras. De la primera destacaba el fuerte carácter y su similitud física, y de los segundos, recordaba una anécdota de Jacobo cuando era pequeño, que le pidió no salir en las fotos y reportajes: se arrepentía de haberlo sacado tanto al escenario.

“El día que me levante y decida que se terminó, voy a llorar como un enano”

Así hablaba Raphael de su vida como cantante. Le confesaba a Griso en Dos días y una noche, que una vez que ve la visión de un teatro en pie tras una actuación, después, en el camerino, trata de “pasar página” porque “si no, no habría dios que me aguantara”. Habló también de cómo afrontó la vida y la música tras su cáncer. “Volví a retomar mi forma original de cantar tras la recuperación. Antes salía como un flan, y ahora salgo pisando fuerte. Es como entrar en la puerta de la gloria”. Y seguía: “tras el trasplante, me lo estoy pasando bomba. Mi voz está como hace siglos no estaba. Trece años después, lo recordaré como la mejor época de mi historia”.

“No soy ambiguo y quién lo quiera ver así, el problema es suyo”

Asistió Susanna a la rutina preparatoria previa de Raphael a un concierto, en la que el cantante trataba de hablar lo menos posible, incluso llegando a utilizar “un lenguaje de signos” con su mujer. Raphael se califica de andaluz y de nada ambiguo “quien lo quiera ver así, el problema lo tiene él”, respondía a la presentadora. “En los años 60 a todas las mujeres que se dedicaban a este mundo se las llamaba putas y a los hombres mariquitas”, le recordaba a Susanna “no soy ambiguo, quién lo quiera ver así, es su problema”.

Contaba Raphael también en Dos días y una noche algunas curiosidades, como que con su canción Con lo que yo te amo, a veces “se lía” y se inventa trozos dejando al público confuso. También, que al terminar una actuación nunca está contento del todo, quizá como excusa ante “ese éxito y esa forma de volcarse de la gente”. Y confesó a la presentadora que le quedan aún muchos sueños por cumplir y que no le va a dar tiempo “me encontraré lo que me tenga que encontrar haciendo cosas” revelaba.

 

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Aquí y allí, viviendo en alguna parte del mundo estoy y soy. Me llamo María. Escritora, periodista, guionista e improvisadora teatral. Recordando siempre que cualquier buen personaje lleva dentro de sí la capacidad de transformación.