Cruz Roja Española y el Ministerio de Medio Ambiente acaban de presentar la campaña de sensibilización ‘Acercándonos el agua’, la prera campaña de la ONG de temática medioambiental que pretende luchar contra el problema del agua, la sequía y la desertización en nuestro país.
Cruz Roja Española y el Ministerio de Medio Ambiente acaban de presentar su campaña de sensibilización ‘Acercándonos el agua’, la prera campaña de la ONG de temática medioambiental que pretende luchar contra el problema del agua, la sequía y la desertización en nuestro país.
El objetivo de esta campaña es la concienciación de la población sobre un problema medioambiental como el uso del agua en nuestro país, la sequía y la desertización y las consecuencias de éstas sobre la salud de las personas.
La campaña pone el acento en el ahorro de agua, necesario ahora más que nunca, y pretende hacer ver el insignificante hecho de cerrar el grifo como un acto solidario entre pueblos.
La campaña ‘Acercándonos al Agua’ se desarrollará durante el verano mediante varias intervenciones en distintos puntos de la geografía española pertenecientes a las cuencas hidrográficas con más problemas hídricos.
El material divulgativo editado se distribuirá las Comunidades Autónomas de Madrid, Andalucía y Murcia y en la provincia de Alicante a través de la red de oficinas locales de Cruz Roja Española. Los talleres y actividades de sensibilización se realizarán en espacios públicos, en los que también se encuentre población inmigrante de las ciudades elegidas para el lanzamiento de la campaña: Madrid, Sevilla, Elche y Murcia.
La campaña llegará a la población a través de las actividades de sensibilización de calle que estarán abiertas a todas aquellas personas que quieran participar, sin olvidarse del colectivo de personas inmigrantes que viven en nuestro país y que tiene menor acceso a información de este tipo.
Con ‘Acercándonos el agua’, Cruz Roja y el Ministerio de Medio Ambiente quieren transmitir que ahorrar agua es ahora y más que nunca necesario y que ‘cerrar el grifo’ ha de verse como un acto solidario entre pueblos. Asismo, el fomento del voluntariado ambiental, facilitará el acercamiento de una parte de la población a la temática medioambiental y propiciará un cambio de actitudes hacia patrones más comprometidos en la defensa del medio ambiente.
Cruz Roja explica que, desde siempre, la salud de las personas y de los seres vivos en general se ha visto fuertemente condicionada y afectada el estado general del medio ambiente. Unas condiciones medioambientales pobres (contaminantes atmosféricos, mala calidad de las aguas, ruidos, suelos empobrecidos y/o contaminados…) van a propiciar irremediablemente una mala calidad en la salud (con aparición de enfermedades, desnutrición, molestias…)
Según señala la ONG, el Comisario Europeo de Investigación apunta que en los países desarrollados se atribuyen a factores medioambientales entre el 25 y el 33% de las enfermedades.
La sequía es una forma de degradación de ecosistemas y trae consigo un empeoramiento en la productividad de las tierras, que constituye una muy seria amenaza para la salud de las personas.
Las razones son multitud: el agua que queda es de peor calidad, la producción agrícola y ganadera es menor al haber menos agua, la cantidad y calidad de los alentos empeora, la pobreza general aumenta y los casos de malnutrición se incrementan, así como el problema del Hambre en general.
Es a partir de éste punto cuando la relación entre la sequía y la pérdida y deterioro de salud se hace patente y es evidente. La malnutrición, enfermedades de origen hídrico (mala calidad de las aguas), aumento de enfermedades infecciosas y respiratorias y graves consecuencias para la salud derivadas del incremento de población desplazada de zonas rurales a las ciudades, en los países en vías de desarrollo.
Como se adelantó al principio, España sufre los efectos de la sequía cada cierto número de años: 2005 y 2006 son dos de ellos. Los efectos inmediatos son un mayor riesgo de incendios forestales (especialmente en la sierra y durante los meses de verano), olas de calor, atmósfera más contaminada (lo que favorece enfermedades de tipo respiratorio), ambiente más ‘sucio’, y menores reservas de agua.
Según datos de mayo de 2006, si bien el volumen de agua embalsada ha aumentado un 1,5% durante el mes de febrero, los embalses no obstante se encuentran a un escaso 58% de su capacidad, es decir, 20,5 puntos menos que hace un año.