Los Columnistas de los Diarios se suben al carro de El Pocero

Los columnistas de los principales diarios nacionales también se han sumado ya a la moda de El Pocero, después de que Raúl del Pozo fuera el prero el pasado 8 de junio. Hoy en ABC, el que fuera su director hasta el retorno de Zarzalejos, Ignacio Camacho, habla en “Una raya en el agua” de El Pocero, un “self made man del ladrillo” y de su relación con dos ex ministros, José Bono (que también fue Presidente de CastillaLa Mancha) y Eduardo Zaplana (que fue lo propio de la Comunidad Valenciana). Por su interés reproducos el artículo a continuación:

 

 

UNA RAYA EN EL AGUA

 

SESEÑA

 

 

Su pacto brutalista se atisba entre  un bosque de grúas desde el Ave, cerca de Valdemoro, pero es en la Radial 4, en la ruta de Andalucía, donde se percibe con todas su descarada intensidad la múltiple colmena de ladrillo ocre plantada en medio del secarral de La Sagra. Es Seseña, la ciudad fantasma, el nuevo logotipo de la corrupción española pese a que ningún juez se ha pronunciado aún sobre esta operación incomprensible y misteriosa del más oscuro personaje de moda: El Pocero, un tiburón desclasado que pasea su soledad y sus secretos Mallorca a bordo de un gigantesco yate estigmatizado como si fuera el barco del Holandés Errante.

 

Seseña llama la atención que esta levantada en medio de un erial, un desierto manchego en el que clama la sinrazón de su hormigón salvaje. Pero hay muchas seseñas metizadas en el paisaje español, acomodadas sobre colinas de la periferia de las capitales o recostadas en la suave pendiente de las costas; algunas han nacido sobre bosques de pinares o hayedos veteranos, pero sus nombres comerciales que evocan jardines marinos o paraísos rurales dulcifican la abrupta realidad de su principio común: recalificaciones estuladas, informaciones privilegiadas, cohechos más o menos evidentes, atajos administrativos abiertos profesionales del tráfico de influencias y explotadores con salvoconductos  políticos.

 

Nadie se quiere acercar ahora al Pocero, que emerge en los periódicos  como un rudo y semianalfabeto self made man del ladrillo. Pero ciertas fortunas no se pueden amasar en España sin contactos selectivos en las  esferas donde residen las competencias y los permisos, en las autonomías que visan los planes urbanísticos, en los ayuntamientos que firman los cambios del suelo. El morbo del Pocero circula en forma de rumores subterráneos sobre los pasajeros de su ahora solidario yate “Clarena”, sobre los beneficiarios del préstamo de su colección de aviones, sobre supuestas conexiones transversales que saltan sobre las líneas ideológicas que separan los grandes aparatos de poder. Un hilo misterioso que uniría Baleares con las cuencas del Júcar y del Segura, y cuyas puntadas alcanzarían a ex ministros del PP y del PSOE con un floreciente pasado de virreyes territoriales y notoria influencia en sus ámbitos de decisión.

 

Pero nada hay patente todavía en esta brumosa serpiente del verano. Nada salvo las colmenas de Seseña, millares de viviendas vacías alzadas en bloque compactos como pantallas pardas sobre el horizonte árido y reseco de la llanura toledana. Y el eco de una frase lapidaria cuyo testonio está escrito en los papeles que, tras dar vueltas durante meses redacciones  y despachos de la corte, han acabado en la mesa de una Fiscalía: “Tú eres tonto; te crees el único alcalde honrado de España”. Una frase que, de ser cierta, constituiría  el mejor retrato sonoro de una época.          

 

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